¡Abajo el gobierno del PP! ¡Retirada inmediata de las fuerzas de represión!

Miles de policías y guardias civiles han desplegado una represión salvaje para impedir el derecho al voto en el referéndum de 1 de octubre. Enfrentándose a porrazo limpio con decenas de miles de ciudadanos, familias, niños y ancianos, rompiendo a martillazos los cristales de los colegios, robando las urnas como trofeos, los antidisturbios enviados por el gobierno del PP y el Estado a ocupar Catalunya se han encontrado con una resistencia masiva y ejemplar del pueblo.

A pesar de la campaña del miedo con la que durante días han intentado amedrentar a quienes quieren votar (detenciones, multas millonarias, registros, cierres de webs) la respuesta está siendo masiva y ejemplar en la jornada de hoy. Este es el camino. La movilización debe continuar con una gran huelga general en Catalunya el 3 de octubre y en las jornadas siguientes, y con movilizaciones masivas de la izquierda que lucha y los sindicatos de clase en el Estado español. Es la hora de echar abajo al gobierno del PP.

Represión franquista

Las imágenes del franquismo han vuelto con toda su fuerza de la mano de Rajoy y su gobierno de ladrones, reaccionarios y nacional-españolistas. Los herederos de la dictadura han pretendido dar una lección a la población de Catalunya, pero lo que van a cosechar es un fracaso completo. La rabia, la indignación y la furia de millones de jóvenes y de trabajadores crecerán hasta transformarse en un muro contra el que se estrellará la derecha franquista y su Estado represivo.

Es evidente que a medida que transcurran las horas, el número de heridos y la violencia de la policía no harán sino aumentar, igual que aumentará la respuesta en las calles. Las lecciones políticas de lo que hoy está sucediendo son muy importantes y quedarán grabadas en la conciencia de millones de personas, tanto de Catalunya como del resto del Estado e internacionalmente. La justificación de que el PP y su gobierno están aplicando la ley, no puede ocultar que esa ley es injusta, antidemocrática y va directamente contra las aspiraciones de millones de catalanes a los que se pretende amordazar. Hechos que hacen aún más vergonzosa la capitulación de la dirección del PSOE, que ha preferido tejer una alianza con los herederos del franquismo antes que reconocer el derecho a decidir del pueblo de Catalunya.

El régimen del 78 responsable

En realidad, lo que se ha puesto en cuestión gracias a la movilización de millones de jóvenes, trabajadores y ciudadanos de Catalunya, es el carácter autoritario y oligárquico del régimen capitalista alumbrado en 1978. Para abortar una situación revolucionaria —en la que la clase obrera y la juventud de todos los territorios del Estado pusieron contra las cuerdas a la dictadura y al capitalismo español—, la burguesía española y las direcciones reformistas de las organizaciones de la izquierda (PCE y PSOE) pactaron la reforma de la dictadura a cambio de reconocer legalmente las libertades democráticas que ya habían sido conquistadas en las calles con la movilización de las masas. De esta manera se impidió la transformación socialista de la sociedad, y la burguesía mantuvo el control de la situación a través de un régimen monárquico y parlamentario que acusaba enormes taras autoritarias.

La Constitución de 1978 sancionó muchas cosas: una ley de punto y final que afirmó la impunidad de los crímenes del franquismo, y que jamás se depurara el aparato del Estado, la judicatura, las fuerzas policiales y militares —que siguieron en manos de los mismos reaccionarios de siempre—. Por supuesto, se garantizó la economía de “libre mercado” y el poder incuestionable de los capitalistas, y se negó el derecho de autodeterminación de Catalunya, Euskal Herria y Galiza, inscribiendo en la Constitución la máxima de la dictadura: España, una grande y libre.

El movimiento de masas desatado en Catalunya a favor de los derechos democrático-nacionales, ha situado el debate en un punto esencial: la negación de que Catalunya es una nación —tantas veces reiterada por la burguesía centralista y la derecha mediante la represión o la simple conquista militar—, se ha combinado con una frustración generalizada por las consecuencias sangrantes de la crisis capitalista, del desempleo de masas, de los desahucios, de la precariedad y los bajos salarios, de la falta de futuro para la juventud. La lucha contra la opresión nacional y la opresión de clase se han entrelazado, como en otras épocas (1909, 1931, 1934, 1936, 1977…), generando un potencial revolucionario que ha desafiado las formas de dominación política del régimen capitalista español.

La clase obrera y la juventud de todo el Estado debemos entender que la causa del pueblo de Catalunya es también la nuestra. “Un pueblo que oprime a otro jamás puede ser libre”, decía Carlos Marx. Por eso el movimiento obrero a través de su historia siempre inscribió en su bandera la lucha por la liberación nacional, por la autodeterminación de naciones oprimidas, como parte del combate por la transformación socialista de la sociedad. Hoy en Catalunya nos estamos jugando las libertades democráticas que tanto costó arrancar en los años setenta. Si hoy actúan de esta manera contra el pueblo de Catalunya, ¿qué ocurrirá mañana? La respuesta no es difícil de dar. Mañana intensificarán la represión contra todos los que nos levantemos contra la injusticia y pongamos en cuestión su opresión y su dominación, aprobarán nuevas leyes mordaza, más medidas excepcionales de represión, más impunidad franquista.

Organizar la huelga general del 3 de octubre en Catalunya, y movilizaciones de masas en el resto del Estado

El pueblo de Catalunya ha desafiado con coraje al PP y su régimen. Por eso hay que aprovechar esta brecha abierta para lograr la dimisión inmediata de Rajoy y derrotar esta embestida represiva. Y hacerlo sólo es posible con la entrada en escena de la clase obrera organizada, paralizando la producción y llenando las calles junto a la juventud y a la ciudadanía que ya está movilizada masivamente.

Las direcciones de CCOO y UGT están manteniendo un silencio deplorable ¿Continuarán con esta actitud después de una represión brutal que recuerda lo que se vivió en la dictadura franquista o pinochetista? ¿Han olvidado los versos de Bertolt Brecht: “Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”?

CCOO y UGT deben rectificar inmediatamente su posición y llamar a la huelga general en Catalunya el próximo 3 de octubre, e impulsar la movilización de la clase obrera en el resto del Estado. Si no lo hacen quedarán comprometidos una vez más, apareciendo junto a aquellos que hoy han pisoteado de la manera más escandalosa los derechos democráticos de todos.

Desde Izquierda Revolucionaria llamamos a todas las formaciones de la izquierda que lucha, a Podemos, Catalunya en Comú, ERC, CUP y a los sindicatos de clase, a los movimientos sociales… a establecer un gran frente de resistencia contra la represión que organice la huelga general del 3 de octubre, y extienda la movilización en las próximas jornadas hasta conquistar el derecho a decidir, la retirada de las fuerzas represivas de Catalunya y echar abajo al gobierno del PP. La juventud se está destacando por su valentía y entrega en esta batalla ejemplar: lo hizo en la movilización estudiantil masiva del pasado 28 de septiembre, y lo está haciendo hoy en las calles sufriendo los porrazos de los antidisturbios. El Sindicat d’Estudiants ha llamado ya a la huelga general estudiantil este 3 de octubre, y a la movilización solidaria de la juventud estudiantil del resto del Estado.

Estamos ante momentos trascendentales de la lucha de clases. Desde Izquierda Revolucionaria queremos manifestar nuevamente nuestro compromiso con la lucha del pueblo catalán por sus derechos democrático-nacionales, y llamamos a la participación masiva en las urnas este 1 de octubre, votando a favor de la república catalana como una forma de golpear al régimen capitalista español y a su Estado centralista, como una herramienta para alentar la lucha de clases por la república socialista catalana y contra las políticas de austeridad y los recortes, como un paso adelante para la derrota del PP y la salida inmediata de la derecha catalanista del PDeCAT del Govern.

Es la hora de levantar una alternativa de clase, internacionalista y revolucionaria, que no se subordine a la burguesía nacionalista de Catalunya, ni al PDeCAT ni a Puigdemont. No podemos olvidar que aunque ahora sufran la embestida reaccionaria del PP, estos dirigentes políticos han aplicado recortes sociales salvajes que han causado un sufrimiento inmenso, y defienden sus propios privilegios y unos intereses de clase muy concretos: los de la élite económica de Catalunya.

Izquierda Revolucionaria está comprometida a trabajar por construir una alternativa de izquierdas consecuente, que impulse la unidad de los trabajadores y la juventud de Catalunya con sus hermanos de clase del Estado español, en una misma lucha común por el socialismo. Acabar con la opresión nacional de Catalunya, de Euskal Herria, de Galiza, sólo podrá hacerse realidad en esta época de decadencia imperialista, si va unida firmemente a la lucha por la transformación socialista de la sociedad y el derrocamiento del capitalismo.

¡Visca Catalunya lliure, republicana i socialista!

¡Únete a Izquierda Revolucionaria!

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