¡Nos queremos vivas, libres y combativas!

El pasado 8 de marzo miles de mujeres, jóvenes y trabajadores salimos a las calles secundando la convocatoria de numerosos colectivos y movimientos de mujeres contra los feminicidios y la violencia cotidiana a la que nos enfrentamos. La manifestación en el DF ha sido la más grande desde la lucha de los 50 por el derecho al voto de la mujer. Un claro reflejo de que las cosas están cambiando, de que miles de mujeres y también hombres nos rebelamos cada día más contra la violencia de un sistema, el capitalismo, que condena a la mujer a sufrir violencia, discriminación y desprecio.

La marcha culminó con el testimonio de muchas compañeras denunciando los miles de feminicidios y desapariciones, destacando entre ellas una compañera madre de uno de los normalistas de Ayozinapa desparecidos. Una denuncia de este gobierno corrupto de Peña Nieto, de este Estado podrido implicado en desapariciones y asesinatos, de este sistema que condena a las mujeres trabajadores a no cobrar los mismos salarios que los hombres, y que mira a otro lado cuando muchas mujeres trabajadoras son asesinadas o violentadas.

Desde Libres y combativas hemos llamado a acudir a la marcha y a denunciar el cinismo de las autoridades, del gobierno y de los partidos del Régimen, que lloran lágrimas de cocodrilo y dicen solidarizarse con las mujeres, pero que con sus políticas nos condenan a la miseria, a sufrir discriminación, a prostituirnos… ¡Basta de cinismo! Ustedes Peña Nieto, Slim, Margarita Zavala y todos los que sostienen este sistema sobre la base de nuestra explotación como mujeres y trabajadoras son los responsables de la barbarie que vivimos.

Convocatoria Internacional

El día de lucha formaba parte del paro mundial convocado por numerosas plataformas feministas de izquierdas en diversos países tras las enormes Marchas de Mujeres contra Trump en EEUU el pasado mes de enero. En total 55 países se han sumado al paro y han participado en manifestaciones en EEUU, España, Turquía, Polonia, México, Argentina o Rusia, y no es casualidad que la participación haya sido importante en aquellos países donde las mujeres están sufriendo actualmente ataques de sus respectivos gobiernos como en el caso de Polonia, donde se intentó ilegalizar totalmente el aborto y donde un europarlamentario justificó la diferencia salarial con los hombres por la “inferioridad de las mujeres”, o en el caso de Argentina con brutales agresiones machistas a numerosas mujeres sin que el Gobierno Macri mueva un solo dedo en su ayuda y en la persecución a los culpables. También en el Estado Español el Sindicato de Estudiantes convocó un paro exitoso que por primera vez paralizó escuelas y universidades contra el machismo y la violencia contra las mujeres, seguido de manifestaciones multitudinarias en todo el país que sacaron a más de dos millones de personas a las calles.

La respuesta masiva de las mujeres a esta convocatoria no es una casualidad y refleja el momento en el que vivimos. La lucha de las mujeres trabajadoras a lo largo de la historia ha sido un termómetro que ha medido la temperatura de la lucha de clases, se han incorporado masiva y decididamente a la lucha en los momentos decisivos convirtiéndose en vanguardia del movimiento revolucionario. Así ocurrió en la Revolución de Febrero que fue la antesala de Octubre y que se inició el Día Internacional de la Mujer con manifestaciones masivas de mujeres en Petrogrado contra la miseria provocada por la guerra. Las manifestaciones de ayer reflejan que hemos entrado en un período decisivo en el que las jóvenes y mujeres trabajadoras se han incorporado decisivamente a la lucha anticapitalista.