Desde la batalla en 2015 contra Eaton por parte de 37 trabajadores, pasando por Foxconn, Lexmark o Johnson Controls, se han conseguido, mediante la lucha y la organización, un desplazamiento salarial superior al 20%, aumento al monto de las bonificaciones por asistencia, puntualidad y despensa, lo que es todo un logro en las actuales condiciones del país. Ahora sigue que se refleje directamente en el salario y en las prestaciones o, por ejemplo, en el fondo para el retiro, créditos de vivienda, caja de ahorro, etc. Pero lo más valioso que hemos conseguido es hacer conciencia que existen dos clases sociales, la de los explotados y la de los explotadores, que hay una clase que se hace rica a costa de mantener un ejército de trabajadores hambrientos y mutilados. Hemos conseguido darnos cuenta que sin nosotros no funciona este sistema, que si paramos una planta podemos obligar a la patronal a atender nuestras demandas, nos hemos dado cuenta que todas las medidas como retenciones salariales, despedidos y represión no son más que el reflejo de su miedo a nuestro avance por mejores derechos y a ir incorporar más compañeros a la lucha.  

Es insultante el argumento que utiliza la patronal y el gobierno en contra nuestra cuando nos llaman holgazanes por luchar. Nosotros no nos movilizamos porque si, nosotros no arriesgamos el pan de nuestros hijos y la vida misma porque no tengamos nada mejor que hacer. Nos movilizamos porque las condiciones laborales que el capitalismo genera son insoportables, la vida de los maquiladores es muy semejante a la de los trabajadores en la época del porfiriato. No solo es el salario precario que lleva estancado 12 años, además se vive acoso sexual y hostigamiento laboral constante, precariedad de infraestructura en las plantas, retenciones salariares, despidos constantes, lesiones irreversibles, sindicatos propatronales, etc. Cuando nos empleamos en una maquila ya no somos dueños de nuestra vida, ahora le pertenecemos al patrón.

De manera constante nos inculcan la idea que por no ser letrados merecemos estos empleos y tratos. Que si queremos ser exitosos ¡debemos de esforzarnos más! Claro, esta lógica choca con la realidad porque no sólo nos hemos esforzado hasta lesionarnos permanentemente sino al grado de morir por accidentes laborares debido al cansancio de largas jornadas. Esa idea del esfuerzo es mentira total, por mucho esfuerzo en la maquina no lograremos mejores condiciones de vida, lo único que lograremos es hacer más rico al rico y más pobre al pobre. Por eso nos parece tan indignante, pero de esperarse de la patronal, que multinacionales como Johnson Controls se nieguen a aumentar los salarios bajo el pretexto como “atendemos a estudios de mercado para el pago de salarios y estamos dentro del rango". ¡Pues claro! Su rango es matarnos de hambre a costa de obtener la mayor ganancia posible de sus mercancías y hacerse ricos a costa de nuestras vidas. Los salarios están tan contraídos que un obrero cualificado de una planta automotriz puede cobrar 50,000 pesos brutos al año, eso significa un salario de $4,166 aproximadamente de manera mensual. Con este salario una familia no puede más que medio comer y seguir engrosando las franjas de pobreza.

Particularmente en Cd. Juárez la mano de obra de mujeres es muy recurrida, pero esto no es ninguna consideración amable de las multinacionales de querer dar empleo a las mujeres que deseen una independencia económica de la pareja o de la familia, tiene que ver directamente con que la fuerza de trabajo de la mujer es más barata. Se nos imponen grandes tareas de producción y debido a las presiones sociales a que cotidianamente estamos sometidas nos obligan a mantenernos en empleos muy precarios ante la falta de alternativas. La existencia de una abundante mano de obra femenina es base para elevar la ganancia que obtienen los empresarios al pagarnos menos. Exigimos que el salario digno sea igual para nosotras y para nuestros compañeros varones y no suframos todo el acoso laboral a lo interno de las plantas o nos exijan “favores” al patrón para poder ascender. 

La crisis económica amenaza nuestros empleos con cierres de plantas, con aumentar los despidos y hacernos trabajar bajo condiciones más bárbaras que las actuales. El gobierno de Trump amenaza directamente en poner aranceles a las mercancías que nosotros manufacturamos e incluso llevarse las empresas en donde nos empleamos. Todo esto los patrones lo utilizan para hacernos creer que la única manera de mantener el empleo es estar callados y seguir trabajando más y mejor. Esto es un completa mentira, la alternativa que tenemos los trabajadores ante las condiciones infrahumanas de trabajo, antes los despidos y ante la amenaza de llevarse nuestras fuentes de trabajo es la lucha unitaria de todo el sector maquilador de Ciudad Juárez en conjunto con todo los sectores de trabajadores del país. La movilización de este 20 de marzo es un paso al frente en este sentido. Los trabajadores no debemos de luchar de manera aislada, tenemos que golpear todos juntos a nuestras patronales. Nosotros podemos tomar el control de las naves industriales y planificar su producción y redistribuir la riqueza. Eliminemos de nuestra mente, esa idea intencionada de parte de los patrones y del gobierno, que los únicos que pueden organizar esta sociedad son los letrados y los intelectuales, ¡mentira! Los trabajadores podemos y debemos organizar la producción para cubrir las necesidades de todos en vez de engordar los bolsillos de unos cuantos.

La experiencia de estos años nos ha demostrado que la lucha sirve y que la lucha debe continuar. Este 20 de marzo enseñemos nuestro musculo a la patronal, gritemos en el Monumento a Benito Juárez que no estamos ni estaremos dispuestos a soportar más salarios de hambre y más barbaries. A la vez mandemos un mensaje muy claro a todos nuestros compañeros trabajadores del país que tenemos que seguir caminando por el sendero de la lucha, trabajando firmemente por la conformación de una organización nacional de trabajadores de la maquila que defienda nuestros derechos.

¡Todos a la movilización este 20 de marzo!

¡La lucha es el único camino!

¡Por una organización de clase, combativa y democrática de todos los maquiladores del país!