A más de dos años de la denuncia por abuso sexual de Dafne Fernández, el Juez Tercero de Distrito de Veracruz, Anuar González Hemadi, dio un amparo a los atacantes de la joven, Enrique Capitaine y Diego Cruz. Esta forma de actuar de la justicia mexicana no causa más que enojo y asco, el cinismo e impunidad con que ha actuado nos reafirma que nuestra liberación y el castigo a la violencia machista sólo será obra de la lucha y la movilización.


El amparo se basó en el argumento inverosímil de que “un roce o frotamiento incidental no serían considerados como actos sexuales, de no presentarse el elemento intencional de satisfacer un deseo sexual a costa del pasivo”. Algo completamente aberrante y cínico, ya que con este argumento se quiere justificar la violencia que muchas de nosotras sufrimos en la calle, en el transporte público, en las escuelas, etc. Este argumento sin sustento solo demuestra la mentalidad machista de nuestros jueces y de quienes les pagan, los ricos, quienes una y otra vez nos culpan de ser nosotras las causantes de sufrir agresiones o asesinatos.


González Hemadi ha sido suspendido del caso, por haberse visto incompetente, parcial y persuadido por presiones de parte de los padres de estos cuatro jóvenes acusados, Enrique Capitaine (hijo del exalcalde de Nautla, Felipe Capitaine), Jorge Cotaita Cabrales, Gerardo Rodríguez Acosta y Diego Cruz Alonso, hijos de empresarios burgueses pertenecientes al Club de Rotarios y amigos cercanos a los ex Gobernadores Fidel Herrera y Javier Duarte.


El caso se dio a conocer cuando en enero del 2015 el padre de Dafne, Javier Fernández Torres, subió videos a las redes sociales en que los jóvenes pedían una disculpa a Dafne y luego de esto hicieron una campaña mediática en contra de la joven en la cual asumían una inocencia tan falsa que tuvieron que huir del país para comprobarla. De Jorge Cotaita Cabrales y Gerardo Rodríguez Acosta no se sabe su paradero.


Lo que podemos condenar de este caso de nula justicia, es que los grupos de poder tienen las riendas del sistema de “justicia”, tanto así que han aletargado las sanciones contra estos violadores y machistas más de dos años sometiendo a Dafne a presiones muy fuertes y que refleja la podredumbre de un sistema insensible a la gravedad de la situación y que también es incapaz de dar solución a las víctimas de abuso sexual.


Esto es violencia de género


Veracruz es uno de los estados con más índices de feminicidios e impunidad para estos crímenes. El caso de Dafne no es un caso aislado, ella es una de las víctimas de los secuestros y violaciones del ahora llamado cártel de “Los Porkys”, como denunció la periodista Sanjuana Martínez, una banda de juniors dedicada a la explotación y trata de personas como pasatiempo en su parque de recreación que es el narcoestado de Veracruz. Las jóvenes como Columba Campillo de 16 años, violada y asesinada, Melissa Espinoza Hernández de 16 años, desaparecida y el caso de la estudiante de Conalep en Xalapa, violada y aventada aún con vida a la calle, son algunas de las 6 mil mujeres y niñas que han sido desparecidas en los últimos años por éste tipo de grupos.


El proceso para que una denuncia por violación se lleve a cabo, es sumamente doloroso para la víctima pues existe un sistema desensibilizado y condicionado por intereses políticos y económicos que alargan los procesos, acosando todavía más a las víctimas con lo que es muy probable que éstas sucumban ante la presión desmoralizada y retiren los cargos. Desde el Sindicato de Estudiantes y desde la plataforma feminista Libres y Combativas nos solidarizamos con Dafne y su familia, exigimos justicia y les decimos: ¡no están solas!


Construyamos la plataforma “Libres y Combativas” en nuestras colonias, escuelas y centros de trabajo para luchar de forma organizada y masiva contra la violencia machista y la justicia de los ricos que es incapaz de eliminar los feminicidios y la violencia contra las mujeres y los pobres en nuestro país.


Ni un caso más impune de violencia de Género
¡Exigimos castigo ejemplar a “Los porkys”!