IR: Recientemente ha habido una movilización y huelga contra los recortes educativos, ¿puedes explicar las razones de esta lucha?


An: Los trabajadores de educación de todo el país hicieron un día nacional de huelga el 15 de marzo. Junto con el sector educativo, trabajadores de muchos otros sectores también organizaron paros, manifestaciones, cortes de carreteras, ocupaciones de edificios públicos, etc. Ese día se transformó en un día nacional de luchas unificadas. La consigna principal de estas luchas fue el combate a la propuesta de reforma del sistema de jubilaciones del gobierno ilegítimo de Michel Temer. Pero se combaten también otros ataques promovidos por ese gobierno, ilegitimo fruto de una maniobra golpista, y que busca un retroceso histórico de los derechos de los trabajadores y de los derechos de los más humildes. Se lucha también contra las propuestas de reforma laboral, la generalización de las tercerizaciones, la política de recortes y la congelación del gasto público, y los ataques a la educación tanto por parte de los estados como por parte de la Federación.


IR: ¿Cuál deberían ser los siguientes pasos en la lucha contra los recortes del gobierno derechista de Temer?


An: Como resultado de la fuerza de las movilizaciones del 15 de marzo y la presión desde abajo, las centrales sindicales del país han acordado ya convocar una huelga general para el día 28 de abril. Antes de esa fecha habrá una seria de acciones, incluyendo las movilizaciones unificadas el 31 de marzo. Pero para que la huelga sea efectiva es fundamental promover y construir desde la base esta huelga, con la formación de comités de lucha en los centros de trabajo, fábricas, colonias y centros de estudio y universidades, y la convocatoria de asambleas democráticas para discutir y debatir los objetivos de la huelga y cómo organizarla. También es fundamental que las centrales sindicales rechacen cualquiera negociación a cambio de modificaciones en las reformas y asuman una posición firme exigiendo la retirada completa del proyecto.


IR: Vuestra organización, LSR, está interviniendo en esta lucha contra la derecha y los recortes y al tiempo lucha por acabar con el capitalismo, yendo a la raíz de los problemas. ¿Por qué necesitamos una política anticapitalista?


An: Los ataques de Michel Temer reflejan el intento por buscar una salida a la gravísima crisis económica que vive Brasil desde un punto de vista de los intereses de los capitalistas. Están poniendo el peso de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y buscan incrementar las ganancias de empresarios y banqueros. Así que, por nuestra parte, tenemos que luchar contra esos ataques y presentar una salida global a la crisis capitalista partiendo de los intereses de nuestra clase. Ningún modelo económico que se mantenga dentro del sistema capitalista podrá ofrecer una salida a la clase trabajadora. Por eso rechazamos la reedición de un modelo como el aplicado por Lula y el PT, que es causa de parte de los problemas que sufrimos hoy. Defendemos el impago de la deuda pública a los grandes capitalistas y a las multinacionales, así como la nacionalización de los sectores fundamentales de la economía bajo el control de los trabajadores. Solamente una alternativa sobre estas bases podrá garantizar unas condiciones de vida digna para la mayoría del pueblo.