El pasado 3 de junio del año en curso, la comunidad mixe que vivía en el municipio de San Juan Mazatlán, Estado de Oaxaca, fue expulsada de su territorio por no apoyar al priísta y cacique Macario Eleuterio Jiménez en las elecciones locales.

La mayoría de la población del municipio no votó por él, incluso ni siquiera vive ahí, y en octubre pasado amenazó con quitar los programas federales como PROSPERA y SEDATU y hasta cerrar primarias públicas si no ganaba las preferenciales.

Esta venganza política, cobarde, colonizadora y salvaje utilizó a elementos policiales para secuestrar a familias enteras, que hoy suman más de 180 mujeres, niños, ancianos y hombres, la mitad de la población en la comunidad; dejándolas varadas en los límites del estado de Veracruz y a otras tres personas desaparecidas.

Desde hace casi tres meses los despojaron de todo, sus tierras, sus casas, sus animales, en pocas y duras palabras les despojaron de su vida en la comunidad.

A esta privación de libertad y despojo se añade la amenaza y persecución en nombre del candidato quien extorsionó a familias para pagar una cuota de 60 mil pesos y la afiliación al partido para que “los dejaran en paz”. Cuota que pagaría la deuda publicá que el mismo profundizó en su intento por volverse alcalde.

Los pobladores temerosos a más represalias no han vuelto a pisar su comunidad y viven en condiciones indignas en el auditorio municipal de la ciudad de Matías Romero en el estado de Oaxaca.

A unos días de celebrarse el día Internacional de los Pueblos Indígenas y donde cínicamente el Gobierno afirma el apoyo a las comunidades y pueblos y hace gala de sus falsos avances en materia, siguen sin encontrarse los tres desaparecidos y las familias sin poder volver a su comunidad sin trabajo y casa.

La tierra es de las y los indígenas que viven en ella, el PRI sólo las pisa cuando son elecciones y con repudio y desdén. Desde el Sindicato de Estudiantes nos sumamos a las voces de repudio a este acto y exigimos: 

¡Aparición con vida de los raptados!

¡Devolución íntegra e inmediata de las tierras mixes!

¡Castigo ejemplar a Macario Eleuterio Jiménez y a su séquito de amedrentadores!