El paso 17 de julio Javier Duarte, el famoso ex-gobernado de Veracruz, llego a México extraditado de Guatemala donde fue detenido por la Interpol. A su llegada fue recibido con un obsequio por su buena colaboración, permitiéndose detener y posteriormente extraditar, nada menos que la posibilidad de dejarlo en libertad por no considerar graves sus faltas e incluso improcedentes.

Este teatro del Gobierno-encabezado por la PGR- contra Javier Duarte, tras toca cada rincón de la política del país y particularmente al PRI. Hay involucrados desde el político de poco pinta hasta los grandes señores que controlan este país. Más allá de la farsa que quieren hacernos creer hay algo más e importante, este caso es ejemplar en mostrar la podredumbre y división del régimen, en particular del partido en el poder, y por otro lado la fuerza del movimiento, que concretamente en Veracruz, fue tan convulso que destapo y evidencio la cloaca putrefacta e insostenible que es el priismo gobernando.

No olvidemos que Javier Duarte fue Secretario de Finanzas durante la gobernatura de Fidel Herrera, otra joyita del priismo más bárbaro y ladrón. Desde entonces Duarte ya hacia negocios redondos con los fondo públicos del Estado, donde las Secretarias más afectadas fueron las de Educación, Desarrollo Social y Salud. La PRG “tardo” 25 meses en investigar a Duarte, desde que se hizo la primera denuncia y por supuesto haciendo caso omiso ignorando todo el ambiente de lucha y de denuncia que se vivía. Recordemos que la legislatura de Duarte protagonizo las manifestaciones más grandes y aguerridas contra el gobierno del Estado por diferentes sectores: maestros y estudiantes en defensa de la Universidad Veracruzana, jubilados contra el robo de sus pensiones, periodistas exigiendo justicia y esclarecimiento de los asesinatos y desapariciones del gremio así como la libertad de expresión, trabajadores repudiando la represión de movimientos sociales, padres y madres exigiendo la aparición con vida de sus jóvenes secuestrados por el narcotrafico, etcétera, todo este ambiente de lucha se vivió muy a pesar de la represión brutal ejercida por Duarte que en muchos casos fueron y son semejantes a los años más cruentos de la historia priista. 

Sin embargo, para el Estado mexicano estos delitos que el pueblo imputa a Duarte son menores y pueden cubrirse con una multa de 6 mil pesos ¡Que descaro! Esta historia de policías y ladrones insulta nuestra inteligencia y no hace más que evidenciar y hundir más al Estado, el priismo es un elefante gigante en una tienda de cerámica y no puede salvarse del desastre. Están jugando a ser justos y Duarte a dejarse castigar, pero no nos engañan, por ejemplo, su abogado Marco del Toro fue la defensa de Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia  y de todos los mafiosos y ladrones del país, egresado de la Universidad Panamericana casa mater de Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Sergio García de Alba y otros tantos políticos del país. Incluso la denuncia con la cual inicia todo este circo fue hecha por Ángel Yunes expriista, saqueador del ISSSTE, traficante de blancas y vinculado al ala priista de Elba Esther Gordillo, a éste tipo no le importo poner la soga a Duarte con tal de quedarse con la gobernatura y ser ahora quien robe al pueblo. Claro, en el marco de la crisis económica y política se hace más pequeño el botín y cada quien tiene que velar por sus intereses, las vacas más gordas y fuertes se comen a las más débiles y siguen mugiendo.

Ante la embestida del movimiento contra este mafioso el priismo quiso limpiarse el rostro queriendo hacer justicia, pero resulta que la justicia aquí si funciona y las indagatoria dan como resultado que lo que hizo no fue tan grave y que no robo tanto como se denuncio. Por supuesto hay sectores de la burguesía consientes que este actuar los puede llevar a la guillotina a todos y perder mucho de lo que han conseguido, en concreto la presidencia, pero la corrupción, el narcotrafico y la represión salpica a todos por igual y no podrán intentar redimirse sin provocar crisis, escisiones, concesiones y acuerdos.

Los trabajadores y jóvenes no podemos bajar la guardia, exigimos castigo ejemplar a Duarte y a todo los miembros del narco-gobierno incluyendo a Yunes. Exigimos la vuelta de los millones de pesos robados al pueblo y orientarlo hacia nuestras escuelas y hospitales. Nos sumamos a las voces que piden que sea juzgado por delitos de lesa humanidad, él es el principal responsable de la muerte de 18 periodistas y los miles de desaparecidos en la entidad.

Si la burguesía muestra clemencia, eficiencia y justicia en estos casos es porque encubre sus lazos más íntimos con la delincuencia ¡no más simulaciones! ¡no hay nuevo PRI! es el mismo y exigimos su derrocamiento.

No más PRI, no más Duartes

La justicia la lograremos movilizados y luchando.