El callejón sin salida al cual le está llevando el sistema capitalista, se expresa de manera muy clara en las condiciones de vida que tiene la clase trabajadora mexicana, la cual, según reportes de un análisis hecho por la facultad de economía de la UNAM, “El tiempo de trabajo destinado a obtener el salario pasó de 12 minutos en 2008 a 9 minutos en abril de este año, debido a que los despidos provocados por la crisis obligaron a los trabajadores que conservaron su empleo a producir más con una planta laboral menor, refiere el estudio”(la jornada 7 de mayo de 2012).

Este dato antes mencionado refleja la lógica de cómo funciona el sistema capitalista a nivel mundial. Desde el 2009, año en que colapsó de manera más que crítica la economía capitalista, que no es otra cosa más que la expresión de una crisis clásica de sobreproducción, hemos visto como se has ido atacadas de manera más feroz las condiciones laborales de la clase trabajadora a nivel mundial. Por todos lados vemos recortes al gasto social; vemos como aumentan los índices de desempleados y como esto ha llevado a una situación de terrible miseria a millones de trabajadores en México y en el mundo.

Contrario a esto también hemos sido testigos de cómo a pesar de la terrible crisis capitalista las empresas más grandes han aumentado su tasa de ganancias, el ejemplo más claro lo tenemos con el caso de Volkswagen, que más que verse afectados por la recesión económica ellos siguen aumentando sus ganancias pues esa empresa logró en todo el mundo  a lo largo de 2011 ganancias por 15 mil 409 millones de euros; es decir del doble de lo obtenido en 2010. Y en ese resultado la contribución de VW Puebla ha sido significativa, prueba de ello es el crecimiento del 16.8% logrado por esa planta en el primer trimestre del 2012. La pregunta es ¿de dónde obtienen estas empresas tanta riqueza? La respuesta precisamente nos la da el dato arrojado de la investigación hecha por especialistas de la UNAM: de toda una jornada laboral, ¡el trabajador genera lo de su salario tan solo en 9 minutos, lo restante va para el empresario! Aquí llegamos a una cuestión fundamental que ha desarrollado el marxismo y que los acontecimientos actuales vienen a confirmar: la plusvalía es el centro neurálgico que mueve al capitalismo.

Esta terrible disminución del salario, necesariamente va acompañada de un aumento en la jornada laboral, es parte de un mismo elemento basado en la lógica del máximo beneficio, como lo menciona el mismo artículo: “La investigación, llevada a cabo por el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM), explica que los más de 6 millones de trabajadores que ganan el mínimo en México (cantidad similar a la población total de países como El Salvador o Paraguay) tienen que trabajar en promedio 20 horas para comprar una canasta básica de alimento… De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo(ENOE), 6 millones 368 mil 797 trabajadores en México tienen un ingreso igual a un salario mínimo, 4.1 millones no perciben ingresos y 10.7 millones perciben entre uno y dos salarios mínimos. Significa que 44.5 por ciento de la población ocupada (21.1 millones) percibe, en el mejor de los casos, 124 pesos con 66 centavos por un día de trabajo”.

Si a esto le sumamos que, según los cálculos del mismo estudio, para poder adquirir la canasta básica, sin contar gastos de vivienda, salud o entretenimiento, se necesitan mínimamente 160.8 pesos, vemos que el salario mínimo en México es totalmente insuficiente para siquiera malvivir. Otra gran aberración de este sistema es la hambruna que se vive en nuestro país. ¿Cómo es posible que existan personamos que se mueran de hambre o viven en una situación de altísima desnutrición, mientras que a diario se tiran toneladas de comida en centros comerciales o de abasto?. Esto se da, ya que si un jitomate o cualquier verdura no se vende, es decir no genera capital, no tiene razón de ser. En este sistema todo, absolutamente todo se crea con la única finalidad de generar una ganancia o más acertadamente, de generar capital, que por supuesto se va a unas cuantas manos, y esto es gracias a la propiedad privada de las fuerzas productivas.

Por lo tanto desde las páginas de Militante,  hemos planteado firmemente que la única manera de acabar con el desempleo y los salarios de miseria es acabando con la propiedad privada de los medios de producción, es decir acabando con el capitalismo. Tenemos que cambiar la forma de producir las mercancías, en lugar de producir en función de la generación de capital, tenemos que producir en función de las necesidades de la sociedad. Tenemos que cambiar la economía capitalista que ha incrementado el grado de explotación de los trabajadores, por una economía planificada que distribuya el trabajo entre todas las manos existente, para así reducir la jornada laboral y garantizar que toda la población tenga lo que necesite para vivir dignamente. Y para llegar a esto tenemos que expropiar las palancas básicas de la economía (la banca, la gran industria, los energéticos, etc.) que están en manos de los capitalistas y ponerlos a funcionar bajo el control democrático de los trabajadores.


banner libres y combativas

banner

banner

banner libres y combativas

banner revolutionary left

banner sindicato de estudiantes

banner revolucion rusa