El conflicto que se está desarrollando entre el imperialismo occidental e Irán por la reanudación del programa nuclear, está teniendo un efecto mucho más amplio sobre la economía mundial. Los precios de las mercancías se han disparado. El precio delEl conflicto que se está desarrollando entre el imperialismo occidental e Irán por la reanudación del programa nuclear, está teniendo un efecto mucho más amplio sobre la economía mundial. Los precios de las mercancías se han disparado. El precio del petróleo ha alcanzado los 67 dólares el barril, el más alto en años. Esto llega en un momento en que el suministro de petróleo está amenazado en Nigeria donde los militantes de Delta recientemente atacaron una terminal de exportación. No sólo está afectado el petróleo, también otras mercancías, como son el oro y otros metales preciosos.

Irán es el cuarto productor mundial de petróleo. Los imperialistas tienen un dilema y es que si deciden imponer sanciones eso afectaría al suministro de petróleo de Irán y eso podría aumentar más el precio, que a su vez podría tener efectos adversos en la ya preocupante tasa de crecimiento de la economía mundial. Ya la situación de la economía y estadounidense y el dólar están provocando preocupación.

Además, el dilema del imperialismo es que el hecho de imponer sanciones no necesariamente garantizaría el fin del programa nuclear iraní. Pero incluso antes de llegar a la etapa de las sanciones, tendrán que ponerse de acuerdo entre ellos mismos. Existen discrepancias entre EEUU y la UE sobre esta cuestión, como en muchas otras. Tienen otro problema añadido y la posición de China y Rusia. Estas dos potencias tienen derecho a vetar cualquier propuesta que llegue al Consejo de Seguridad de la ONU. China no tiene ningún interés en cortar el suministro de petróleo iraní. Está buscando aumentar su suministro para que su economía continúe creciendo un 9 por ciento al año.

Por ahora la presión sobre Irán ha permanecido en el nivel diplomático. Pero en los últimos días la UE ha llegado a la conclusión de que están casi al límite de lo que se puede conseguir sólo con la diplomacia. El próximo paso sería llevar el tema al Consejo de Seguridad de la ONU. Incluso si esto ocurre, eso significaría hacer una advertencia a Irán, seguida de una petición para que interrumpa su programa nuclear. Sólo después de la negativa a cumplir esa resolución, Irán se enfrentaría a una amenaza seria de sanciones. Esta cuestión tardará un tiempo en producirse. Pero como hemos dicho anteriormente, como las principales exportaciones de Irán son el petróleo y el gas, cualquier sanción comercial ¡afectaría seriamente a los que impongan las sanciones!

EEUU, a pesar de esto, está pidiendo que se tomen medidas más duras, pero China y otros países ponen dificultades. En noviembre de 2004, China firmó un acuerdo con Irán valorado en 70.000 millones de dólares para comprar gas y petróleo. Japón también es un importador importante de petróleo iraní y se enfrenta a una situación similar a la de China.

Rusia también tiene intereses importantes en Irán. Actualmente está construyendo en Irán una central nuclear. También ha intentado calmar la situación ofreciendo enriquecer el uranio para Irán dentro de Rusia, de este modo dificultaría que Irán lo utilizara para propósitos militares. Para ganar tiempo el régimen iraní ha dicho que estaría abierto a la oferta rusa. Mientras tanto, continúa con sus investigaciones.

El problema con las sanciones es que existe una enorme demanda de petróleo en el mercado mundial y el régimen iraní sabe esto. Es también cierto que bajo el Tratado de No-Proliferación Nuclear Irán puede realizar legalmente investigaciones y desarrollar combustible nuclear para la producción de energía, siempre que permita la inspección. Aquí reside el problema. ¿Dónde trazas la línea entre la energía nuclear para propósitos “pacíficos” y la producción de armas? La misma tecnología utilizada para el enriquecimiento de uranio para centrales eléctricas se puede utilizar también para producir cabezas nucleares.

Pueden pasar años hasta que Irán realmente desarrolle la capacidad para poner cabezas nucleares a sus misiles. Una vez ocurra esto toda la situación cambia. EEUU −sin el mandato de la ONU− junto con Gran Bretaña siguieron adelante e invadieron Iraq, pretendían que había armas de destrucción masiva cuando estaba claro que no era así. La razón principal por la que fueron a Iraq son las enormes reservas de petróleo del país. También había razones estratégicas, como hemos explicado en otros artículos. Irán también es un gran exportador de petróleo así que la tentación es evidente.

Pero los líderes del régimen iraní también deben sacar lecciones importantes de todo esto. Ven cómo EEUU está en Iraq, un país realmente indefenso, pero también ven como otro país, Corea del Norte, no recibe el mismo trato. La razón es que Corea del Norte tiene un ejército poderoso y misiles nucleares. Así que, a pesar de pertenecer al “eje del mal”, se le deja.

En esta cuestión hay diferencias claras entre las potencias europeas y EEUU. Hasta hace poco los europeos han estado intentando la vía diplomática. Esto, combinado con la presión de Rusia y China, puso a EEUU en una situación difícil. Sin embargo, Bush ha dicho repetidamente que nunca permitiría que Irán desarrollara armas nucleares. La clase dominante en Israel también está preocupada y varios de sus representantes han dicho que si ven una amenaza seria entonces atacaran para destruir cualquier instalación nuclear iraní.

Aquí también vemos la hipocresía del imperialismo. Es de conocimiento común que Israel ha desarrollado capacidad nuclear, pero nadie amenaza con un “cambio de régimen” o una invasión. India y Pakistán también tienen misiles nucleares, pero aparte de la presión diplomática, no hay ningún movimiento para derrocar a cualquier de los dos gobiernos.

Esto indica un conflicto real de intereses con el régimen iraní. Como dijimos, hay diferencias entre Europa y EEUU sobre esta cuestión. Las potencias europeas han llegado a un acuerdo con Irán relacionado con toda una serie de aspectos comerciales, mientras EEUU ha intentado asilar al régimen. Sin embargo, incluso los europeos tendrán que tomar una posición. Aunque han intentado mantener la presión a nivel diplomático, algunas indicaciones recientes demuestran que están girando hacia la idea de llevar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Están pidiendo a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) que se reúne los días 2 y 3 de febrero para que discutan esta cuestión.

Los europeos tienen un dilema en esta cuestión. Cualquier intento serio de derribar al régimen iraní podría desestabilizar todo Oriente Medio. Pueden ver el caos creado en Iraq y comprenden que no es fácil la opción militar. Pero sufren la presión de la única superpotencia del mundo, EEUU.

La seriedad con la que el régimen iraní se toma la amenaza a sus intereses se pudo ver los últimos días cuando sacó todos sus activos económicos de los bancos occidentales. El gobierno teme que se los puedan congelar si finalmente se llega a un consenso internacional entre las grandes potencias.

El régimen iraní, sin embargo, no sólo tiene enemigos fuera del país. Sus enemigos reales −y los más peligrosos− están dentro de sus propias fronteras, los trabajadores y los pobres de Irán. Durante los últimos años hemos visto importantes movilizaciones de trabajadores y jóvenes. Este proceso inevitablemente, en determinada etapa, llevará a un movimiento de masas que derribará al gobierno. Esto, en parte, explica el comportamiento del régimen. Su base social poco a poco está desapareciendo. No puede resolver los problemas acuciantes a los que se enfrentan los trabajadores, como son el desempleo y los bajos salarios. De este modo, intentan desviar la atención de las masas hacia la arena internacional. Esto explica su retórica “antiimperialista”, sus ataques a Israel y otras cosas similares. Está intentando basarse en las masas. ¿Pero cuánto puede durar este juego?

A continuación publicamos un artículo sobre la situación actual en Irán, escrito por los marxistas iraníes, como una contribución al análisis de lo que está ocurriendo en el país.

Después de dos años y medio de negociaciones con la Unión Europea, el 10 de enero el régimen iraní quitó los sellos en tres de sus instalaciones nucleares. Una semana antes ya había anunciado que reanudaría su programa de enriquecimiento de uranio suspendido como parte de un acuerdo temporal alcanzado con la UE en noviembre de 2004. Este movimiento ha llevado ha puesto fin a las discusiones comerciales y nucleares con la UE y ha llevado a que otros países pidan que el régimen iraní sea llevado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Lo asombroso es cuanto tiempo el régimen ha podido jugar al “ratón y al gato” con los países imperialistas. A finales de septiembre de 2005 la Junta de Gobernadores de la IAEA aprobó una resolución reconociendo que el régimen iraní no cumplía los acuerdos. El paso lógico después hubiera sido llevar a Irán ante el Consejo de Seguridad. Es interesante observar que aunque el régimen iraní ha optado por el camino de desafiar a “la comunidad internacional”, todas las potencias en cuestión, particularmente Rusia y China, han insistido en explorar primero todas las opciones diplomáticas. Incluso el gobierno de EEUU no ha mencionado nada sobre el “cambio de régimen” o el “eje del mal”.

Mejoría de las relaciones con los europeos…

Varios países de la UE como Italia y Austria han mantenido buenas relaciones con el régimen iraní durante muchos años. Los capitalistas y comerciantes de Europa (y Japón) se beneficiaron de la pelea comercial y diplomática entre EEUU y el régimen después de la crisis de los rehenes en la embajada de EEUU en Teherán. Para mejorar las relaciones con todos los miembros de la UE, el Consejo de la Unión Europea acordó el 17 de junio de 2002 abrir las negociaciones con Irán que cubrirían todos los aspectos políticos además de acuerdos comerciales y de cooperación. Este acuerdo, una vez concluido, debería haber puesto una base contractual a las relaciones comerciales y de cooperación de Irán con la Unión Europea. Las negociaciones se iniciaron en Bruselas en diciembre de 2002.

Desde estas negociaciones el comercio se ha desarrollado rápidamente. La UE ahora es el principal socio comercial tanto en términos de importación como de exportación. Las exportaciones de la UE a Irán en 2004 casi se han doblado con respecto al nivel de 1999 (mientras que las importaciones de Irán cayeron un 20,5 por ciento). El comercio total de Irán con el mundo en 2004 ascendió a 57.215 millones de euros la UE es el principal socio comercial y se lleva un 35,1 por ciento del mercado total. En 2004, los principales suministradores de Irán eran la UE (44 por ciento del total de las importaciones), China (7,8 por ciento) y Corea del Sur (6,3 por ciento), y los principales mercados para la exportación fueron la UE (26,2 por ciento), China (10,4 por ciento) y Sudáfrica (6,6 por ciento). En 2004, las importaciones de la UE de Irán ascendieron a 8.180 millones de euros, mientras que el valor de las exportaciones de la UE a Irán ese mismo año ascendieron a más de 11.860 millones de dólares, una plusvalía comercial de 3.684 millones de euros.

En 2002, Irán invirtió 125 millones de euros en la UE mientras que la UE invirtió 146 millones de euros en Irán. Los europeos se han aprovechado bien del boicot estadounidense a Irán.

… después el IRI es pillado con las manos en la masa

Una de las razones más importantes por la cual las conversaciones fueron tan prolongadas fue porque en agosto de 2002 los Muyahidines del Pueblo, un grupo islámico de oposición, reveló a los estadounidenses que el régimen había construido dos instalaciones nucleares secretas en Natanz y Arak. Desde entonces, el IRI ha tenido que cumplir con las inspecciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA) en Gran Bretaña, Francia y Alemania, representando a la UE, y han estado negociando la cuestión nuclear para mejorar los acuerdos comerciales y de seguridad.

Las inspecciones posteriores revelaron que durante dieciocho años el régimen ha estado mintiendo y engañando a las potencias imperialistas sobre su programa nuclear. Después de ocho resoluciones y varios informes, la IAEA todavía está esperando que el IRI “implante medidas de transparencia”, “para restablecer la actividad relacionada con el enriquecimiento”, “reconsiderar la construcción de un reactor de investigación alimentado por agua pesada”, “ratificar e implantar plenamente el Protocolo Adicional” y “continuar actuando según las cláusulas del Protocolo Adicional que Irán firmó el 18 de diciembre de 2003”.

Cerca, pero no lo suficiente

Una vez quedó claro que para el régimen iraní que EEUU estaba intentando derrocar al régimen talibán de Afganistán, proporcionó a los norteamericanos muchas formas de ayuda para la invasión de noviembre de 2001 (incluido el aumento de su ayuda a la Alianza Atlántica). Pero EEUU no sólo no le dio al IRI ninguna concesión, sino que además incluyó al régimen dentro del “eje del mal” de Bush durante su discurso sobre el estado de la nación del 29 de enero de 2002.

Desde entonces, el régimen ha estado intentando llegar a un acuerdo con los norteamericanos sin demasiado éxito e intentando que sus intenciones no fueran demasiado obvias para su base social del 10-15 por ciento de la población (y también a Hamás, Hezbolá y otros grupos de la región).

Una vez que ayudó a los imperialistas para derribar el régimen baathista de Sadán Hussein, el régimen retomó de nuevo el contacto con los estadounidenses. En abril de 2003, en su primera declaración tras la ocupación de Iraq, Rahbord, un periódico publicado por el Centro de Estudios Estratégicos, un organismo vinculado a la Asamblea para la Defensa de la Razón de Estado del régimen iraní, publicó una entrevista de 24 páginas con Alí-Akbar Hashemi Rafsanyani, el presidente de este Consejo. En su entrevista, Rafsanyani trata el papel a la Asamblea para la Defensa de la Razón de Estado a la hora de resolver las dificultades entre Irán y EEUU. Él hacía referencia a la idea de Jomeini que especificaba que se podía detener o acelerar las oraciones si era para la razón de estado del sistema.

Después, en mayor de 2003, el régimen iraní ofreció mantener negociaciones con EEUU sobre sus instalaciones nucleares y el terrorismo. Pero los “halcones” neoconservadores del gobierno Bush las vetaron (Financial Times. 17/3/2004). Esto demuestra que el imperialismo estadounidense buscaban más concesiones y cooperación del IRI.

Después de las elecciones presidenciales de 2004, George Bush y Condoleezza Rice hicieron movimientos conciliadores. Dijeron que apoyaban la iniciativa de la UE y también relajaron algunas de las sanciones que duraban ya dos décadas, como las relacionadas con la aviación civil.

Irán, por supuesto, necesita tener mejores relaciones con EEUU para detener el colapso económico. La Compañía Nacional de Petróleo Iraní estima que durante los próximos diez años necesitará 70.000 millones de dólares para modernizar la infraestructura obsoleta y el régimen busca empresas petroleras y mercados de capital extranjeros que les puedan proporcionar aproximadamente tres cuartas partes de esa inversión.

¿Qué ocurrió con el “cambio de régimen”?

Repentinamente, cuando hubiera sido lo más apropiado, el gobierno estadounidense dejó de haber del “cambio de régimen” y del “eje del mal” (la última vez que Bush mencionó el eje fue durante una entrevista concedida a Foxnews en diciembre de 2005, después de las declaraciones antisemitas y anti-israelíes de Ahmadinejad). Las razones de esto son cuatro:

1. La crisis de la burguesía estadounidense se ha profundizado mucho desde el discurso del “eje del mal”. Internamente, además de las quiebras de empresas, el despido de miles de trabajadores, la lenta respuesta de las autoridades a desastres como los del Katrina y el Rita han dejado en evidencia la verdadera actitud del gobierno hacia los pobres, sobre todo los negros. Además de no gastar dinero en reparar los diques y otras defensas contra inundaciones, sobre todo por la reducción de impuestos a los ricos, han desviado fondos para el gasto en armas (de nuevo para llenar los bolsillos de los ricos) y seguir con sus aventuras militares en Iraq y Afganistán.

Los escándalos que rodearon a Tom DeLay, el líder de la mayoría en el Senado, y Lewis “Scooter” Lobby, el jefe de personal de Dick Cheney, también han debilitado a este gobierno.

No ha habido ningún éxito en política exterior. Además está el desastre militar, económico y político de Iraq. Es un desastre que continuará y se profundizará (excepto para un sector de la clase dominante que está haciendo suculentos beneficios). Además, los acontecimientos en América Latina, sobre todo la supervivencia y fortalecimiento de Chávez y los recientes acontecimientos en Bolivia, el giro a la izquierda en Brasil, Chile, Argentina…. Han cambiado la correlación de fuerzas en la región y han ayudado a Cuba.

2. Todos los gobiernos burgueses alternativos que tenían en mente en EEUU no se pueden poner en práctica. Los monárquicos y el hijo del Sha hablan interminablemente de “democracia”, pero la población ya conoce esa experiencia. Los Muyahidines del Pueblo, que tenían muchas esperanzas en Sadán, ahora se han convertido en algo insignificante. Como decía The Economist el 12 de enero: “Atacar a Irán… tendría sentido sólo si existiera la alternativa de un régimen iraní más amistoso. Pero Irán no tiene ningún gobierno amigo a la espera”.

3. El imperialismo estadounidense tenía también la esperanza de que la alternativa surgiera desde dentro del mismo régimen. Ahora los objetivos principales de los “reformistas” se han conseguido, romper el aislamiento diplomático y comercial y proporcionar cierta apertura controlada a las masas, pero ahora todas las fracciones están firmemente unidas intentando conseguir más concesiones del imperialismo y dispuestos a acabar con cualquier sector disidente que pudiera desestabilizar el régimen.

4. La cooperación del régimen en Iraq ha sido incalculable para EEUU. Después de ayuda proporcionada para derrocar a los talibanes y la ocupación de Afganistán, el régimen iraní ha ayudado en el derrocamiento de los baathistas iraquíes y el establecimiento de un gobierno títere en Iraq. Además está la influencia de los chiítas en el sur del país, por esa razón el régimen ha dado ayuda crucial económica y comercial al gobierno títere de Iraq. (Todo esto a pesar de las declaraciones periódica de EEUU quejándose la interferencia del régimen iraní en Iraq).

¿En qué lugar están las relaciones con el imperialismo estadounidense?

La República Islámica de Irán, es decir, la forma militar-islámica de la dictadura burguesa que llegó al poder después de que los trabajadores y las masas derrocaran a la monarquía, fue sólo un tipo de gobierno que permitió la salvación del dominio del capital y su continuación. Sus líderes, desde el principio, habían mantenido relaciones con el imperialismo estadounidense, sobre todo con el Partido Republicano y los sectores más derechistas de la burguesa norteamericana. Esto ocurrió a pesar de toda la demagogia de ambas partes. A los dos les gustaría regresar a un período similar al de los “días dorados” del Sha, pero necesitaban negociar compromisos y concesiones específicas.

Detrás de bambalinas, el Banco Mundial, después de siete años de vacío, comenzó a conceder préstamos a Irán en 2000. En julio de 2005 ascendían a 48 operaciones valorados en 3.413 millones de dólares. Estos programas incluyen ayudar al régimen a “cumplir sus obligaciones internacionales”, “luchar contra el terrorismo” y repatriar a los refugiados afganos. Aunque no ha habido nuevos préstamos desde que Ahmadinejad llegó al poder. (Otros organismos internacionales, sobre todo la OIT, también han ayudado mucho al régimen).

La ayuda del régimen iraní a EEUU para la ocupación de Iraq ha sido asombrosa. En junio de 2004 la soberanía nominal pasó a un “gobierno interino” lleno de agentes del imperialismo estadounidense. Los capitalistas iraníes se comprometieron a 10 millones de dólares en concepto de ayuda incondicional y otros 300 millones de dólares en forma de préstamo. Kamal Kharrazi, el entonces Ministro de Exteriores del Irán “revolucionario” y “antiimperialista”, ha sido muy generoso en su ayuda al “gobierno” iraquí, más que el gobierno de José María Aznar (y eso que el gobierno español en ese momento formaba parte de la coalición ocupante).

Después, el 21-23 de noviembre de 2004, se celebró una cumbre de 23 países, que incluía al G8, la UE, China y muchos países árabes, en Sharm el-Sheikh. En esta reunión Colin Powel y Kaharrazi dijeron haber mantenido una “conversación” y no una “discusión”. La parte iraní supuestamente iba a protestar enérgicamente contra el comportamiento de EEUU en Iraq. Después, a finales de noviembre, se celebró una reunión de seguridad de los países vecinos de Iraq en la ciudad de Teherán. Menos de dos semanas después de que EEUU advirtiera a Irán por su interferencia en Iraq. En febrero de 2005 el gobierno Bush calificó a Irán como el mayor apoyo del terrorismo en el mundo.

Después de haber estas y otras declaraciones habituales, en julio de 2005 el gobierno iraní firmó un acuerdo con el “gobierno” de Iraq para importar 150.000 barriles de crudo desde Basora y a cambio proporcionaría productos petroleros refinados como gasolina o gasoil. Con este objetivo se construirían dos oleoductos. Teóricamente esto ayudaría a superar la escasez de combustible provocada por los ataques de la insurgencia y no sólo ayudaría al “gobierno” títere iraquí sino también ayudaría al imperialismo estadounidense con su ocupación de Iraq.

¿Existe una opción militar?

The Economist ha sido uno de los muchos portavoces contra la solución militar: “…Irán podría devolver el golpe, bloqueando el petróleo del Estrecho de Hormuz o atacando los intereses israelíes o estadounidenses en la zona, a través de apoderados en Arabia Saudí, Iraq, Líbano y los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania. Israel también podría ser atacado por los misiles iraníes. La diplomacia no ha evitado que Irán vaya tan lejos. Pero una acción militar de ninguna manera es una opción atractiva”. (12/1/2006).

Las instalaciones del régimen iraní se piensa que incluyen más de 100 sitios sospechosos, incluida Natanz, a 75 pies bajo tierra. El gobierno iraní ha estado ocupando comprando nuevo armamento que harían difícil para EEUU o Israel invadirlo o infligirle un daño serio a sus instalaciones nucleares. El reciente acuerdo en armas firmado con Rusia por valor de 1.500 millones de dólares que incluyen aviones de ataque Su-24 y aviones de combate MiG-29, barcos patrulleros, sistemas de misiles superficie aire y tanques T-72.

Además ha comprado misiles surcoreanos Shahab 3, también compró recientemente 18 R-27 fabricados en Rusia (Jane’s Defence Weekly, 4 de enero de 2006). Con un alcance de 2.500-4.000 kilómetros podrían atacar Berlín, Viena, Roma y muchas zonas de Francia. Ya en 2001 el régimen compró 12 Raguda Kh-55, misiles tierra-aire a Ucrania. Estos tienen un alcance de 3.000 kilómetros y pueden incorporar cabezas nucleares.

¿Puede Israel atacar las instalaciones iraníes?

Después de las declaraciones antisemitas de Ahmadinejad, cuando puso en duda el Holocausto y dijo que Israel debería haber sido establecido en Alaska o Europa, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa de Israel, el teniente general Dan Halutz, puso en duda que la diplomacia pudiera detener los planes nucleares iraníes. El 4 de diciembre de 2005, Halutz dijo lo siguiente a unos periodistas extranjeros en Tel Aviv: “El hecho de que los iraníes tengan éxito está fuera del alcance de la presión internacional… eso les anima a continuar con su proyecto nuclear”. Halutz también dijo: “Creo que las medidas políticas utilizadas por los europeos y EEUU para convencer a los iraníes no conseguirán detener sus planes”. Cuando le preguntaron si Israel estaba dispuesta a detener el proyecto nuclear iraní, Halutz respondió: “2.000 kilómetros”. Esta es la distancia entre Tel Aviv y Teherán.

Los maestros políticos de Halutz no tienen mucha prisa por atacar Irán. El primer ministro Sharon dijo que Israel no iba a dirigir el proceso de detener a Irán.

El ministro de defensa, Shaul Mofaz, cree que la ONU es quien debe dar el paso. “Deberíamos dejar que los diplomáticos se encarguen de esto”. “Es una patata caliente que debe ser puesta sobre la mesa del Consejo de Seguridad”.

Es posible que durante las elecciones generales en Israel se escuchen declaraciones más agresivas contra Irán. Sin embargo, una cosa son los discursos públicos y otra cosa bien distinta la realidad. Según un informe del Instituto de Estudios Estratégicos del US Army’s War Collage, decía que las opciones militares de Israel contra Irán eran muy limitadas.

Cualquier gobierno israelí tendría primero que valorar los puntos a favor y los que están en contra, debería considerar la posibilidad de que ataquen a sus civiles Hamás, Hezbollá y otros grupos similares. Poco después de las declaraciones antisemitas de Ahmadinejad el responsable de Hamás visitó Irán y dijo que atacarían Israel si éste atacaba a Irán.

¿Quién puede detener al régimen iraní?

La huelga de los 3.000 conductores de autobús en Teherán el 25 de diciembre demuestra una fuerza que ahora está despertando. La clase obrera iraní ha demostrado que tiene potencial y fuerza para derrocar a la burguesía y al régimen. Ha demostrado que es la clase que dirigirá a todos los explotados y masas oprimidas. Sólo clase obrera iraní puede impedir que la burguesía desarrolle una bomba nuclear.


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