En el pasado proceso de selección por parte de las instituciones de Educación superior como la UNAM y el IPN se vivió, como ya es costumbre el rechazo de la mayoría de los aspirantes a algún lugar en estas escuelas públicas, dinámica que se ha ido acrecentado conforme pasan los años y el número de solicitantes aumenta radicalmente.

En el pasado proceso que dio lugar en Marzo del año pasado, alrededor de 68 mil 849 aspirantes que registraron un lugar en el examen de selección para la UNAM, solamente pudieron obtener un lugar para realizar sus estudios 7 mil 923 aspirantes, o sea el 12.8% del total de los registrados para pedir un lugar en la Universidad. Las cifras para el IPN no son más alentadoras pues de un total de 97 mil 614 aspirantes a un lugar en el Poli, sólo pudieron quedarse un aproximado de 22 mil personas, un poco más del 22%. Esto significa que entre las dos escuelas se rechazaron a un aproximado de 136 mil estudiantes, un poco menos de la comunidad total de CU.

Esto ha significado un total retroceso en la defensa del acceso a la educación por parte de los sectores menos favorecidos, puesto que la Universidad sólo ha aumentado mil 500 lugares en el sistema escolarizado y la misma cantidad en el Sistema abierto, mientras que los aspirantes a dicha institución aumentan entre 7 y 10 mil cada año, lo que significa que el aumento de lugares por parte de la Universidad sólo atiende a un 10% de la demanda anual de lugares, fenómeno que ha ido incrementando y que las perspectiva es que siga haciéndolo, si no se atiende el problema de fondo.

Un precario camino han tenido que recorrer los aspirantes a las instituciones de educación superior. Largas filas, esperas interminables, trato hostil por parte de los funcionarios de las Universidades e institutos, son sólo algunas de las penurias que tienen que sufrir los aspirantes a algún lugar en una institución de educación superior y, aunado a esto, la noticia que no han cubierto los requisitos suficientes para poder entrar a algunas de estas escuelas llenan de coraje y rabia a los aspirantes a las escuelas públicas superiores del D.F.

Desde el comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública (CEDEP) sabemos que esto no es ninguna casualidad, ni se da gracias a la falta de preparación por parte de los aspirantes, sabemos que esto es un efecto gracias a la dinámica de la sociedad capitalista, a la cual no conviene preparar de forma adecuada e integral a los hijos de los trabajadores sino todo lo contrario, entre más rápido estos entren a la dinámica laboral, más plus valor van a poder obtener de una capa de jóvenes cada día más amplia y más desesperada al no poder mejorar sus condiciones de vida. Una pregunta cabe hacernos ¿en realidad la sociedad no tiene los medios para proporcionar educación gratuita y de calidad a todos los jóvenes que la solicitan? Desde el CEDEP sabemos que la sociedad ha desarrollado de tal modo sus fuerzas productivas y que la clase trabajadora produce lo necesario y más para poder garantizar a sus hijos la entrada a una escuela digna, de calidad y auténticamente gratuita, pero si la educación sigue a manos de una capa de personas que velan por los intereses de los grandes empresarios y de los banqueros, es que en realidad esta perspectiva de los trabajadores de poder brindar a sus hijos las herramientas para poder mejorar sus condiciones de vida se ven disminuidas, al punto de ser aniquiladas.

Por eso mismo desde el CEDEP exigimos al gobierno un aumento de la matrícula de las Universidades, ya que el Estado sí posee los medios suficientes para poder garantizar la entrada de todos los hijos e hijas de la clase trabajadora a una escuela de calidad, pues vemos de forma cotidiana como en distintas escuelas de la UNAM y del IPN hay ciertos horarios los salones están vacíos, con esto demostramos que si se puede aumentar el número de estudiantes que ingresen a las Universidades, además que el Estado posee los suficientes recursos para aumentar la infraestructura de las Universidades para poder garantizar que no haya ningún estudiante que se quede sin estudiar. Por lo tanto demandamos que se abran más lugares en las Universidades públicas al fin de que estas puedan dar cabida a todos los estudiantes que egresen de la educación media superior.

Compañero Estudiante, Únete al CEDEP y defendamos juntos los lugares que históricamente nos corresponden

La educación no es un privilegio, es un derecho

¡Por mas lugares para los estudiantes rechazados de las Universidades!

¡Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués!


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