Federico Alfvén

La lucha del magisterio en contra de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) sigue dando muestras de ánimo y combatividad. Los profesores han demostrado una y otra vez la capacidad de organización y las fuerzas que tienen para seguir librando esta batalla.

Los resultados que han obtenido los profesores hasta ahora han sido buenos pero podrían ser mejores. Han logrado que en Guerrero y Oaxaca, por ejemplo, se cancele la ACE y en Michoacán el gobierno de Leonel Godoy no pueda firmar el acuerdo. Aún así la lucha no está acabada. Falta lo fundamental para el movimiento de los profesores: la cancelación total de la ACE.

En esta lucha no hay nada determinado y todo puede pasar. Así como los profesores avanzan en algunas cuestiones, el gobierno aprovecha sus debilidades para contraatacar. Por ejemplo el despido de 63 profesores a inicios de diciembre de 2008 en Morelos que se negaron a aceptar el acuerdo firmado entre el SNTE y el gobierno estatal.  Ante este acontecimiento la respuesta de los profesores fue inmediata. Hubo marchas, tomas de carreteras, etc. y esto condujo a que se abriera una mesa de negociación con el gobierno estatal. El acuerdo fue reinstalar a 30 profesores. Aún así continúan más de 30 todavía sin ser recontratados.

Pero, ¿Por qué se han dado estos despidos? ¿Qué ha faltado para hacer triunfar el movimiento?
Como hemos comentado en artículos anteriores el problema ha sido la falta de unidad en la acción con el resto de los movimientos en el país y esto ha sido aprovechado por la burguesía. En la medida en que la CNTE y las bases del SNTE no se unifiquen con el resto de las luchas, tanto de los profesores de los diferentes estados como las demás del resto del país, la burguesía podrá responder mejor para contraatacar.

La dirección del movimiento de los profesores debe utilizar consignas que atraigan al conjunto de los trabajadores y la juventud del resto del país. También debe tener claro que la lucha contra la ACE está completamente vinculada a la lucha por la caída del espurio de Calderón y la implantación de un gobierno de los trabajadores. Por supuesto que no negamos la lucha por reformas y del aprovechamiento de las leyes para avanzar en la lucha (por ejemplo el ampararse ante tal o cual ley, etc.). Hay que tomar todas las herramientas a nuestra disposición para arrancarle a la burguesía lo que nos ha quitado. El problema es que la lucha por reformas, las leyes y los acuerdos con el gobierno  tienen una limitante: no duran para siempre. Se podrán acordar algunos aspectos con el gobierno (en este caso la reinstalación de los 30 profesores) pero conocemos por nuestra experiencia que en cualquier momento el gobierno puede echar atrás y no respetar lo pactado.

La lucha del magisterio se ha desarrollado por buen camino pero aún falta mucho por hacer. La única opción que garantizará la permanencia de los 30 profesores y el reincorporamiento del resto a sus puestos de trabajo será llevar la lucha a un nivel superior, es decir, plantearse tareas más generales que abarquen al conjunto de movimientos en el país (los mineros, la defensa de PEMEX, la expulsión del ala de derechas del PRD, etc.). Sólo con una política revolucionaria se echará atrás la ACE y el gobierno de Calderón.

Enero de 2009.

banner libres y combativas

banner

banner

banner libres y combativas

banner revolutionary left

banner sindicato de estudiantes

banner revolucion rusa