El pasado 14 de marzo se llevó a cabo en la sede de la Secretaría de Gobernación la firma del “Convenio de colaboración SEGOB-ANUIES”, un documento que incluye a 190 instituciones de educación superior y en el cual se pacta un “trabajo conjunto” entre diversas instituciones del Estado (SEGOB, Policía Federal entre otras) para la persecución y castigo de delitos en las entidades educativas. En el documento en cuestión se establece una colaboración e intercambio de “datos estratégicos” entre las universidades y Secretaría de Seguridad Pública, de igual manera se establece la posibilidad de que la Policía Federal entre a territorio autónomo con la simple excusa de una denuncia (anónima también cuenta). 

 “Combatir no con violencia, sino con conocimiento” ha sido la frase utilizada por el secretario de gobernación, Alfonso Navarrete, para darnos a entender de la manera más cínica que la llamada autonomía de las universidades públicas es y está establecida de forma que más convenga a la clase dominante, pues si en serio hubiese un respeto por la autonomía como reza el documento, los estudiantes, trabajadores y docentes habríamos sido consultados sobre si queremos o no injerencia de la Policía Federal en las universidades. 

Panorama Nacional 

Este convenio no es para nada un caso aislado, pues como antes hemos dicho desde el Sindicato de Estudiantes, el país se encuentra en una crisis política sin precedentes, en la cual no se atiende las causas principales y son los trabajadores y sus hijos quienes pagan la factura. Ante el temor generalizado que la rebeldía emerja, se aprueban leyes-convenios de índole policiaco-militar, como lo es la recién aprobada Ley de seguridad Interior, o la declaración hecha por la SCJN en la cual establece como constitucional y legal el requisar individuos y vehículos sin orden previa de un juez, de nuevo, solamente teniendo una denuncia previa. 


Falta presupuesto, pero ese parece no ser un problema

Por otra parte, ninguno ha sido el pronunciamiento sobre el insuficiente presupuesto que reciben las Universidades Públicas, menos aún de las reducciones presupuestarias. Es más, parece que ese no es un problema que nos aqueja, pues se hacen invisibles las necesidades reales que como estudiantado tenemos, necesidades tan básicas como seguridad en nuestros planteles y ambientes sanos. ¿Qué se espera con la entrada de la Policía Federal a las universidades? Al parecer, la ANUIES lo tiene muy claro, y es que se trata de quedar bien, cooperar ante las imposiciones de arriba y mantener controlado abajo.

Ante ésto, se han mostrado muy poco interesados en resolver la problemática, particularmente en la UNAM, cuando de escuchar al estudiantado se trata, el Rector Enrique Graue es capaz de incluso apagar las luces de la explanada de Rectoría y hacer como que no está en casa. 

Anteriormente hemos denunciado que las cámaras de vigilancia dentro de CU no apuntan a donde deberían, pues al parecer es más importante vigilar a los trabajadores en los checadores que realmente cuidar la seguridad. De igual manera, se han hecho denuncias y mostrado pruebas de cómo los cuerpos de seguridad de la UNAM están coludidos con los grupos de venta de drogas dentro de los planteles. ¿Qué hace la Universidad ante todo esto? coloca rejas por todos lados y firma convenios para poder otorgar facultades que no le corresponden a la Secretaria de Gobernación. 

Se ha demostrado que la vía policíaca y militar no ayuda a solucionar la problemática de inseguridad, sino al contrario, y como se demostró desde el inicio de la guerra contra el narco, empeora toda situación. No, la solución es otra, desde el Sindicato de Estudiantes, estamos seguros de qué camino seguir: el de la lucha, contra políticas que no convengan a los estudiantes ni trabajadores, contra la injerencia del gobierno en universidades autónomas, contra la criminalización de la juventud, contra la inseguridad del día a día, contra el servilismo mostrado por los “representantes” de las universidades ante los políticos.


Aumentar los espacios para la recreación, arte y cultura, esparcimiento, deporte y formación diversa no como un parche sino como formación integral es siempre un paso adelante en el fortalecimiento de la juventud y capacidad de autodeterminación en tanto que fortalece sus relaciones internas y mantiene a la comunidad en constante diálogo, escuchando peticiones e ideando soluciones.

Por otra parte, establecer un salario justo para sus trabajadores (de todas las áreas) es primordial, así como fortalecer estructuras organizativas independientes de trabajadores y alumnos, abogando en todo momento por que se nos escuche y respete. 

Exhortamos a todos y todas las alumnas a construir y fortalecer organizaciones y asambleas en cada escuela y facultad, seguir abriéndose al diálogo y a la organización anticapitalista y revolucionaria que tanto nos hace falta para luchar por un futuro y educación mejores, salario que alcance para cubrir nuestras necesidades; contra las reformas estructurales que sólo sirven para empobrecernos y aumentar la desigualdad, contra los actos de corrupción que se llevan a cabo todos los días y por la libertad de ser y sentirnos jóvenes sin miedo a la criminalización ni ataques por parte del gobierno.


¡No a la injerencia policiaca en las universidades públicas! Frente a la violencia y la criminalización, organización de la juventud