La emergencia sanitaria en México trajo a los trabajadores mexicanos días miserables de incertidumbre y temor. Nadie sabía a ciencia cierta qué tan grave era el caso, nadie sabía si eso de lavarse las manos, ponerse cubrebocas, no asistir a eventos masivos y demás medidas era garantía contra un virus que se decía nunca antes visto en la historia.  Nadie tenía certeza de poder recibir las atenciones médicas y los medicamentos necesarios para superar una eventual infección. Sobre esas incertidumbres además se generaban otras que fueron directamente producto de la manera en que se enfrento la situación: ¿cómo cuidar a los hijos al mismo tiempo que se debe asistir al trabajo?

Podemos decir que a los trabajadores mexicanos nos llovió sobre mojado, pues en estos mismos meses el desempleo registra las cifras más altas en años, la moneda se devalúa un 50%, los precios de productos básicos crecen constantemente y todo ello en su conjunto ha golpeado severamente las condiciones de vida. 

Al momento de escribir estas líneas ya se baraja la posibilidad de regresar a clases y normalizar hasta cierto punto las actividades en todos los estados de la República mexicana.

Cinismo asesino

Calderón ahora está asumiendo una posición triunfalista con declaraciones realmente absurdas. En entrevista con Adriana Pérez Cañedo, el espurio afirmó que:

1.      Al conocer el primer caso de influenza del nuevo virus  “se actuó con responsabilidad y de manera inmediata”. Incluso EEUU actuó de manera más lenta declarando emergencia epidemiológica después que México.

2.      “Lo que estamos haciendo nosotros le está sirviendo al mundo, si México no hubiera actuado así, el virus ni se conocería….se seguirían generando muertes en todo el mundo por tratarlas como una enfermedad común”

3.      “México tiene un sistema epidemiológico que concuerda con el de la OMS”

(Del Blog oficial del gobierno panista, http://www.youtube.com/user/gobfed, “Respuesta del presidente Calderón a las preguntas que le dirigieron los ciudadanos”)

Al calor de los acontecimientos, estas declaraciones adquieren un carácter más bien macabro, pues a todas luces se ha actuado tarde y de manera insuficiente poniendo en riesgo la salud de millones de personas, ya ni que decir del resto de falsas afirmaciones.

Una vieja advertencia

Hace ya varios años, los expertos a nivel internacional coincidían en que una pandemia de influenza ocurriría, dadas las características naturales de los virus que constantemente mutan a otros tipos. Nadie sabía cuándo exactamente podría ocurrir esto, ni qué tan letal sería la nueva cepa. En instancias internacionales se coincidía directamente con ese cálculo, desde el año 2005 la Organización Mundial de la Salud (OMS) había puestos atención y planteaban que la pandemia podía ser por gripe aviar (H5N1) y/o por alguna variante de las gripes que ya circulan en el mundo como los tipos H3N2 y H1N1. El BID, que no se caracteriza por defender la salud mundial,  advirtió que AL y el Caribe serian gravemente golpeados debido a sus débiles sistemas de de control sanitario y que ello a su vez traería severas consecuencias económicas. Partiendo de un caso de pandemia por gripe aviar  el BID declaró que “si  se infecta a 25% de la población en AL, la cantidad de muertes podría llegar a 334 millones de personas”.  (La jornada enero 2006)

La evidencia científica obligaba desde hace varios años a tomar medidas preventivas en  todo el mundo. En respuesta Gran Bretaña en el 2006,  lanzó un plan para adquirir inmediatamente 14.6 millones de dosis de “Tamiflu” (conocido como Oseltamivir) y al mismo tiempo se iniciaban negociaciones con fabricantes para adquirir otras 120 millones de dosis en los próximos años. Otros países como EEUU, China y la Unión Europea también tomaron medidas similares. Esta medida, puede ser adoptada por países avanzados, pero no por países cuya economía está destrozada.

Farmacéuticas privadas… incapaces

Pero no basta con fortalecer las reservas de tamiflu, dado que el virus se transforma constantemente, de hecho cada año se debe crear un nuevo medicamento contra la influenza. Por un lado se requiere fortalecer la investigación y por el otro garantizar la producción masiva de las dosis.

Actualmente a ciencia y la tecnología médica  han dado saltos espectaculares, por ejemplo, las investigaciones últimas sobre “células madres” están cerca de ofrecer alternativas para curar la sordera, Parkinson, paraplejias, diabetes, y otros males que hasta hace poco se creían incurables. Esto demuestra de qué nivel son las posibilidades para enfrentar los males médicos que aquejan a la humanidad. En el terreno de la influenza,  el Dana-Farber Cancer Institute, de Boston declaró que el resultado de sus investigaciones recientes sobre anticuerpos  “podrían algún día ser utilizados para fabricar vacunas para cualquier tipo de virus de influenza o gripe, algo que hasta el momento parecía imposible” ello incluye al H5N1 (virus de la gripe aviar) y H1N1 (“Scientists Identify Human Monoclonal Antibodies Effective Against Bird and Seasonal Flu Viruses”, http://www.dana-farber.org/, 22 –feb- 09). La ciencia está tan desarrollada que incluso nos ofrece medicamentos mucho muy superiores a los necesarios para enfrentar la posible  pandemia de influenza a que se refieren los órganos internacionales. El problema fundamental no es ese sino otro.

Una pandemia exigiría dosis para una buena parte de la población mundial, no sólo para un país, y para obtener esas dosis no basta con levantar el teléfono y pedirlas, para que en menos de 30 minutos lleguen a la puerta de tu casa, no.   En un artículo de  Samuel Ponce de león de la Facultad de Medicina de la UNAM se aclara que la producción del medicamento útil (tamiflu) es limitada y se ha calculado que se requieren 10 años y 14 mil millones de euros para producir medicamento suficiente para 10 por ciento de la población mundial”. Es decir que actualmente la industria privada es incapaz de surtir las dosis para enfrentar una emergencia. Para solucionar esto, la alternativa seria incrementar la capacidad productiva de medicamentos con plantas por todo el mundo, esa infraestructura estaría básicamente en espera de una emergencia. Llegado el momento debería trabajar a su máxima capacidad para cubrir rápidamente las necesidades. Bajo el capitalismo, eso es imposible, ningún empresario va a invertir capital en una empresa que esté a la espera de una emergencia mundial, ni tampoco, en esta misma logia, sería posible adquirir millones de dosis, pues sus precios serian simplemente estratosféricos.

El capitalismo es incapaz de ofrecernos garantías en salud pública y ahora menos que nunca, lo que se requiere es expropiar toda esa industria farmacéutica y ponerlas a funcionar bajo el control democrático de los trabajadores.

El caso México

En México también se conocían las perspectivas médicas referentes a la pandemia por influenza aviar o variantes, el Centro de Investigaciones de Enfermedades Infecciosas, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias de nuestro país, declaró desde el año 2005 que el virus en un corto periodo podía adaptarse a los seres humanos y “probablemente, podía contar con los mecanismos para transmitirse de un ser humano a otro”, este Centro incluso advirtió que “el virus H5N1 no se disemina fácilmente de aves a humanos, (pero) este proceso podría evolucionar y generar un rápido contagio” (La jornada 23 de noviembre de 2005).  De hecho en aquel entonces se realizó un simulacro para evaluar la respuesta ante un caso de pandemia.

Por tanto, Vicente Fox y ahora Calderón, sabían perfectamente que existían riesgos; ellos no pueden justificar las muertes debido a un virus nuevo, peligroso y de fácil propagación, pues eso mismo es lo que se estuvo advirtiendo desde hace más de cinco años!!.

La emergencia sanitaria declarada en México y que ha arrojado a la fecha una veintena de muertos y poco más de mil infectados por el virus de la influenza porcina no es derivado de un problema estrictamente médico, no. La razón de fondo es que ante los llamados nacionales e internacionales se hicieron oídos sordos y más bien se profundizaron los ataques al aparato de salud pública, lanzando una política de privatización y a la destrucción de toda medida preventiva directa e indirecta.

PANdemias y PRIndemias el verdadero mal

Julio Frenk (exsecretario de salud durante el gobierno de Fox y encargado de lanzar el llamado Seguro Popular) lanzo las “buenas” nuevas en abril del 2005 : “ México se encuentra preparado para hacer frente a las llamadas enfermedades emergentes, como síndrome respiratorio agudo y la influenza… contamos con laboratorios con tecnología de punta… en todo el país se cuenta con laboratorios estatales de salud pública con capacidad para detectar nuevos casos... existe toda una red de vigilancia y control epidemiológico con más de 8 mil puntos en la República”. Si así realmente hubiera sido entonces la emergencia sanitaria decretada en los últimos días de abril  actual no habría tenido razón de ser, no se habrían registrado muertes, ni debía haber faltado medicamentos y utensilios básicos para el personal médico que atendía en hospitales a los infectados.

Los gobierno de derecha sistemáticamente han golpeado el presupuesto en la salud (en el articulo “El combate contra la epidemia de influenza: un punto de vista de clase” y publicado en militante.org, ya analizamos la manera en que se procedió).  Ello se ha traducido en que por ejemplo el IMSS hoy cuenta con 60% menos camas para atender a pacientes que hace 30 años. De hecho todo mundo sabe que para obtener una intervención quirúrgica, es necesario llegar casi muriéndose o esperar varios meses. En el rosario de promesas, Calderón aseguró que todo niño que naciera durante su administración tendría asegurada el acceso a la salud, sin embargo la vacuna contra el “neumococo” sólo se aplica de manera selectiva a niños en extrema pobreza y cuya edad no supere los 23 meses, a pesar de ello el 88% de muertes por neumonía se registra en las comunidades más marginadas.

Así mismo podemos ver casos que son realmente desastrosos. En el poblado mixteco de Plan de Guadalupe en Guerrero existe un centro de salud pero no hay ni médicos ni enfermeras. En San Miguel Zilacayotitlán los pobladores denuncian que hace cuatro años no va un médico. En Santa María Tonaya el médico va cada dos meses. En Chilapa, 60 médicos deben atender a una población de 104 mil habitantes. Incluso en ciudades como el mismo Distrito Federal, los trabajadores optan por no comprar sus medicamentos salvo casos urgentes, ello gracias a que resultan muy caros.

Los resultados de una pandemia por cualquier virus, no depende únicamente de tener medicinas en calidad y tiempo, sino además, de una política que fortalezca la salud de la población constantemente. Calderón se jacta de tener las dosis de medicamento necesarios para enfrentar al virus de influenza porcina pero de qué sirve, si en estados como Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Puebla y Nayarit, se registran índices de mortandad infantil comparada con las de África subsahariana, es decir 75 muertes por cada mil niños. Ningún medicamento por bueno que sea puede solucionar en dos o tres días, los daños provocados por toda una vida de mala alimentación.

Lo que importa es ganar dinero

Sumado a toda esta deficiencia en el aparato médico, y las condiciones generales de vida,  en México podemos ver casos realmente alarmantes de contaminación ambiental. En Torreón, Coahuila, se registró el nacimiento de 80 niños con más de 10 microgramos de plomo por decilitro en la sangre en el año 2008, cosa que implica envenenamiento por plomo. La PROFEPA declaró que en el 2005, “existían alrededor de 35 mil criaturas emplomadas”, todo ello gracias a los desperdicios de la empresa Peñoles. En 1999 un dictamen de la  Agencia de Protección al Ambiente (EPA) descubrió la contaminación en por lo menos 4 kilómetros a la redonda de dicha empresa. (imagenmedica.com, 4/mayo/09). Ahí mismo pero en el año 1962 otro estudio descubrió que en Torreón, se registraron niveles de contaminación por cadmio jamás antes vistos en ninguna parte del mundo. Peñoles hoy día vive una lucha muy importante de sus trabajadores quienes están en huelga desde hace dos meses, los patrones no conformes con la gran contaminación que extienden por la ciudad, también mantienen una política de topes salariales. 

Otro caso es el de la empresa Basf en la comunidad El Hospital, en Cuautla, Morelos. Esa empresa derrumbó en 1995 sus instalaciones y regaló el cascajo que se uso en 42 predios y una escuela. El cascajo estaba contaminado de plomo y cromo, cosa que evidentemente era conocida por los dueños. En mayo del 2008, los pobladores denunciaron el caso de contaminación y hasta el momento no hay ningún responsable. Acotemos que el envenenamiento por metales pesados como el plomo produce enfermedades irreversibles y asintomáticas.

En septiembre del año pasado, en Salamanca Guanajuato una nube de sulfuro de hidrogeno cubrió parte del lugar; pero no es lo único, tiempo atrás el humo del incendio de la empresa de plaguicidas “Tekchem” cubrió 20 kilómetros a la redonda. El gobierno local panista ha preferido entretenerse con cosas tan absurdas como aquella “ley antibesos”

Así podríamos seguir comentando más casos, pero no tienen sentido, bastan estos para confirmar que en ningún momento ha habido un combate serio a la contaminación provocada por las empresas  y que producto de ello, miles de personas tienen ahora mismo daños que no son visibles, pero que están ahí y que obligadamente vienen a complicarse con situaciones como la actual.

Granjas Caroll

La manera de actuar que comentamos evidentemente iba a tener sus consecuencias. “Granjas Caroll de México”, en Perote Veracruz, tiene tiraderos al aire libre, de desperdicio de puercos. En este mes de abril la situación se hizo insoportable pues según refieren los medios de comunicación, 60% de la población fue afectada por enfermedades respiratorias (gripas, neumonías y bronconeumonías). El cerco epidemiológico que aplicó la secretaria de salud, confirma la gravedad del caso. Precisamente ahí fue donde se registró el primer caso de influenza porcina, mucho antes de lo que oficialmente afirman los voceros presidenciales. 

Más importante que ganar dinero: ganar mucho más dinero

Los trabajadores, los campesinos pobres, la juventud mexicana está expuesta a toda una larga lista de elementos que nos hacen vulnerables a cualquier virus pandémico o incluso a cosas menos catastróficas. La alimentación, los servicios de salud, la contaminación, la deficiencia o inexistencia en los servicios médicos, todos ellos no surgieron el 24 de abril, sino que son lacras que nos han golpeado durante décadas completas e influye ahora para enfrentar la contingencia medica. Cuando Calderón afirma que con respecto a la influenza porcina se actuó correctamente, a tiempo, orientando todos los recursos necesarios, no está haciendo otra cosa más que burlándose de nosotros los de abajo, los que producimos la riqueza de todo el país y que sin embargo seguimos sufriendo los peores males. Calderón ahora declara, que lo más importante en su gobierno  es la “salud de los mexicanos”, la realidad como vemos es muy distinta. Este representante de los empresarios y banqueros ahora no sólo demuestra que está para impulsar su política de contrarreformas, sino además, demuestra que para ello no le importa ni siquiera la salud de los trabajadores y campesinos pobres en nuestro país.

Basta de miseria, unifiquemos las luchas

En el terremoto que azotó a nuestro país en el año 1985, fueron los trabajadores los que directamente tomaron la situación en sus mansos y armaron brigadas para rescatar a miles de personas. Ahí se demostró el heroísmo, la solidaridad y el poder de nuestra clase y al mismo tiempo la incapacidad del entonces gobierno priísta para sacar adelante semejante tarea. Ahora no puede ser de otra forma, la alternativa real a cualquier contingencia no puede venir del gobierno calderonista débil y decrépito.

Los trabajadores debemos luchar a lo interno de nuestros sindicatos para que estos armen un plan de acción que inicien con movilizaciones y lleven a una huelga general, todo ello con una demanda central: seguro universal para todos los mexicanos. Ni Andrés Manuel López Obrador, ni el resto de organizaciones sociales pueden quedarse al margen de esta importante lucha. La situación amerita medidas urgentes y contundentes. Como se demuestra la situación nos está llevando a la vieja disyuntiva que Engels planteó: socialismo o barbarie.

La salud es un derecho básico, exigimos:

Expropiación sin indemnización de toda la industria privada de la salud: laboratorios, clínicas,  farmacéuticas, escuelas  de medicina, etc.

Alto total a las concesiones fiscales de los grandes empresarios, que esos millones de dólares se usen para mejorar las condiciones laborales de todo el personal médico. 

Basta de déficit en instrumental médico básico y avanzado. Basta de farmacias del ISSSTE y del IMSS, vacías. Que se expropien las viejas empresas estatales, propiedad de los trabajadores mexicanos: TELMEX, Ferrocarriles Nacionales, ingenios azucareros, puertos y carreteras. 

La creación de una industria farmacéutica nacional, puesta bajo control directo de los trabajadores y capaz de satisfacer todas las necesidades de fármacos.

Expropiación sin indemnización de toda empresa responsable de severos cuadros de contaminación. Peñoles debe ser la primera en la lista. Que los recursos vayan a formar parte de un fondo para fortalecer el campo mexicano y así se cree un programa contra la desnutrición infantil.

Incremento de la matricula educativa en todas áreas relacionadas con la salud. Hasta cubrir la demanda de médicos enfermeras y demás personal. 

Un programa para que cada trabajador asista inmediatamente a hacerse un chequeo general en cualquier clínica. Que las faltas laborales provocadas por ello, no sea descontadas sino que sean cubiertos por los patrones y con recursos provenientes del ahorro por la eliminación de los jugosos sobresueldos y todos los privilegios de los altos funcionarios gubernamentales.

Particularmente exigimos que Calderón deje de usar a la veintena de muertos como prueba de su eficaz acción. Basta de burlas y discursos triunfalistas. ¡Indemnización para las familias con integrantes infectados por la epidemia o que fallecieron a causa de esta!

¡Huelga general de 24 horas para derrocar a Calderón y expropiar a la burguesía, únicos responsables de la crisis sanitaria provocada por la epidemia de influenza!


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