Éste 1° de mayo de 2011 tuvimos la segunda manifestación consecutiva en donde la bandera de lucha fue contra la contrarreforma a la Ley Federal del Trabajo. No cabe duda de que a la burguesía le urge aprobar esta contrarreforma y con ello que los trabajadores paguen el efecto de la crisis económica, sin embargo una vez más ha fracasado; el miedo que la clase dominante que tiene a atizar el movimiento obrero la ha paralizado de nuevo y ha incrementado divisiones internas al interior del régimen. El panorama para lograr este objetivo se nubla mientras más se acercan las elecciones presidenciales del 2012.

Diversos factores hacen titubear a los partidos de derecha y a la burguesía para lanzar esta contrarreforma, el principal es la resistencia obrera, que aun que carente de organización ha demostrado su gran voluntad para impedir la violación de sus derechos, este 1° de mayo fue una muestra palpable.

Por otro lado, la crisis de las direcciones charras, claves para mantener el control del movimiento, está impidiendo que jueguen el mismo papel de hace años cuando mediante su apoyo a los gobiernos priistas, obtenían privilegios. La posibilidad que tenía en el pasado la burguesía de a regañadientes ceder algunas migajas al movimiento obrero, le permita a los dirigentes de la CTM y del CT aparentar efectividad y paralizar al movimiento. Sin embargo, sin la posibilidad material de ofrecer reformas, tal como sucede hoy en día, no puede justificarse el reformismo ni esa clase de dirigentes, y dado que las secuelas de la crisis económica van a tardar mucho tiempo en subsanarse, si es que eso llega a suceder, en, la debilidad del sindicalismo corporativo se incrementará, pero no será de muerte natural que éste parezca, pues será necesario combatirlo conscientemente. El discurso radical usado en esta manifestación del 1 de mayo de parte de la dirección de la CTM y del CT, defendiendo los derechos sindicales y en contra del PRI por la elaboración de la contrarreforma, demuestra las enormes presiones que se están generando entre la base de esa clase de sindicalismo. Pero el desarrollo de éste proceso aun es desigual, en algunos lugares la CTM no convocó a movilizarse y en otros el llamado fue de manera masiva para mostrarse como un elemento que vale la pena considerar para los planes futuros de la burguesía, tratando de recuperar su antiguo lugar en la escena del control del movimiento obrero, una muestra más de sus divisiones internas.

La contrarreforma a la Ley Federal del Trabajo no está sepultada, si bien esa es la intensión del movimiento obrero, y en este momento ha evitado su aprobación, eso no significa que esté fuera del orden del día de la burguesía y sus partidos, el PAN y el PRI, y más pronto que tarde, muy posiblemente pasando las elecciones del 2012, la burguesía hará un nuevo intento de aprobarla, más fácil y salvaje sería a través de un gobierno de derecha, pero incluso, con un gobierno de izquierda no dejaría de intentarlo, la razón es que la recuperación económica no se ve estable para los próximos años y mientras más pasa el tiempo más necesita asegurar sus beneficios rebajando el costo de producción a costa de las condiciones laborales.

Lo único que frenar una iniciativa de esta clase es una Huelga General de 24 horas, la conformación de comités de huelga, un Frente Único de sindicatos, MORENA, PRD, estudiantes, campesinos, etcétera, y continuarla hasta la lucha por el socialismo. De otro modo la lucha por muy heroica que sea sólo retrasará sistemáticamente esta intentona, mas no la sepultará.

Este 1° de mayo demostró el ambiente de lucha y de voluntad de nuestra clase, para impedir la contrarreforma, pese a la patética e histórica desorganización de la manifestación independiente (que por poco no hay ni marcha, además de la baja asistencia), de la cual es responsable la dirección de la UNT, nos advierte a considerar que la voluntad y los discursos radicales no son suficientes para enfrentarnos a ofensivas tan duras como la extinción de LyFC o un intento más fuerte de aprobación de la contrarreforma. Es peligroso dar muestras de desorganización y confusión, esto envalentona al gobierno y a la burguesía para un nuevo golpe. El malestar se hizo sentir entre los trabajadores por la falta de organización y seriedad para la realización de la marcha por parte de la dirección.

En ambas manifestaciones, tanto las oficiales como las independientes y a nivel nacional el ambiente de rechazo a la contrarreforma fue abrumador. Cabe destacar la participación del sector automotriz, tanto en Puebla (VW) como en Guadalajara (Honda). Un sector bastante golpeado a pesar de los grandes beneficios que pese a la crisis económica siguen obteniendo estas transnacionales.

 Aún es momento de armarnos de ideas y organización, de depurar a nuestros sindicatos de la burocracia y convertirlos en herramientas de lucha efectivas para enfrentar las futuras batallas y salir victoriosos.

¡Únete a Militante y crea una corriente marxista en tu sindicato!


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