La situación de la mujer en México es tremendamente opresora y desigual, durante los últimos 30 años las cifras de desigualdad salarial, precariedad laboral, etc., no han mejorado, mientras que las cifras de feminicidios, desapariciones y violencia en general se han incrementado.

Durante este periodo, hemos acompañado la lucha de la mujer, a veces más, a veces menos involucrados, pero siempre con la conciencia de luchar por los derechos de este sector tan golpeado: la mujer trabajadora.

Desde nuestro primer número del Militante, nuestro programa de lucha, hemos dado una atención especial al tema, exigiendo la igualdad salarial: “A igual trabajo, igual salario”, así como la legalización del aborto a cargo del seguro social y totalmente gratuito. Poco a poco y a través de nuestra experiencia hemos incrementado nuestro trabajo en este sector del movimiento.

También hemos empleado el Militante para resaltar las luchas de las mujeres de la clase trabajadora. En el número cinco del Militante se publica una entrevista a Ana González del Movimiento Salvadoreño de Mujeres (MSM), en ella se relata cómo organizaron una huelga de 24 horas en 1986 en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, cómo se organizaban para luchar contra la guerra y por vivienda digna. También hemos escrito varios artículos de aniversario del 8 de marzo reivindicado su origen socialista y de clase, así como otras fechas importantes, por ejemplo, el aniversario de sismo del 85, del cual se fundó un importante movimiento de costureras. Asimismo, dimos seguimiento a la lucha de las sobrecargos de Aeroméxico en el 2000, entre otras luchas emblemáticas.

Utilizamos la prensa revolucionaria para profundizar en el análisis de la situación de la mujer mexicana, publicando diferentes artículos al respecto y escribiendo un documento especial en el año 2008: “La emancipación de la mujer trabajadora”. Es nuestra herramienta para contrarrestar a los medios de información masiva que son el brazo de la burguesía para desinformar y perpetuar los roles de género y prejuicios que mantienen a la mujer trabajadora a cargo del trabajo doméstico no remunerado, del cuidado de los niños y los enfermos y sin libertad de derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y que exponen a las víctimas de violencia como un espectáculo sin ningún respeto por sus vidas.

Dado que no nacimos feministas y tanto nosotras como nuestros compañeros de lucha estamos inmersos en el entorno que nos bombardea todos los días con estereotipos, con conductas de violencia simbólica que provocan que, como sociedad en general, se normalice de manera gradual la violencia de género, es por eso que, con la coyuntura de la cuarta ola feminista, en lo interno de Izquierda Revolucionaria discutimos de manera abierta los temas de la mujer trabajadora y nos formamos en el feminismo revolucionario, rechazando todo tipo de violencia en lo interno y externo de la organización. Nuestra participación en las luchas de la mujer, nunca había sido tan activa como en esta última coyuntura de lucha feminista a la que hemos respondido con la creación de “Libres y Combativas”, una plataforma mixta, dirigida por compañeras, cuadros políticos de años de militancia en diferentes sectores del movimiento, que tiene una clara política anticapitalista y socialista y que nos ha permitido intervenir en el movimiento feminista actual obteniendo varios éxitos en sus escasos tres años de existencia.

A través de esta plataforma hemos conseguido la detención de un taxista violador serial de Iztapalapa, y que aunque el proceso sigue abierto, esta campaña nos ha permitido explicar la relación de la violencia machista con el Estado capitalista, nos ha permitido llevar nuestra voz más lejos, señalando que más allá de las leyes, es necesario trasformar todo el sistema si lo que queremos es una justicia verdadera. También conseguimos la ubicación de una familiar de una compañera, gracias a una inmediata campaña de denuncia y propaganda, hemos conseguido una cláusula dentro del contrato colectivo de trabajo de un restaurante donde se prohíbe el sexismo como argumento para seleccionar las actividades del personal, así como el despido del gerente que ejercía esta política.

Para poder llegar a insertarnos tan a fondo en este movimiento hemos tenido que dar también una lucha interna por barrer al machismo dentro de nuestra misma organización. Hoy podemos estar muy satisfech@s de la batalla que hemos dado y de lo que hemos conquistado, estamos convencid@s que a través de nuestro periódico Militante podremos seguir dando una auténtica batalla contra la violencia machista, la opresión y explotación capitalista, para un mundo en donde hombres y mujeres seamos realmente libres.

A lo largo de estos años de organización hemos planteado un programa mínimo para la liberación de la mujer trabajadora: por equidad en el ámbito laboral, social y político, eliminar la brecha salarial, por la socialización del trabajo doméstico con comedores, lavanderías y guarderías públicas y de calidad, por nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, aborto legal seguro y gratuito con educación laica, científica y de calidad que incluya educación sexual libre de moralismos y prejuicios religiosos.

¡Únete a Libres y Combativas y sigamos fortaleciendo la prensa revolucionaria!

 


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