El pasado 16 de abril el Juez Décimosexto de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales, Jacinto Ramos Castillejos, dictó auto de formal prisión contra 11 integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que fueron detenidos el pasado lunes 11 producto del acto de provocación montado contra los aproximadamente mil 500 electricistas que ese día protestaban frente a lo que fueran las oficinas centrales de la Luz y Fuerza del Centro (LyFC) a año y medio de la liquidación de esta paraestatal a manos del reaccionario gobierno de Felipe Calderón (FeCal).

Los delitos que se les imputa a los presos políticos electricistas son los de motín, robo calificado, daños en propiedad privada y lesiones. De acurdo al juez la gravedad de los cargos no permiten la libertad bajo caución. Los presos políticos son Rodolfo Vivas Espiándola, Marco Antonio Cortes Cruz, Jorge Ulises Uribe Gaona, Rogelio García Flores, Francisco Javier Domínguez Amaya, Gilberto Burgos Martínez, Eusebio Valdez Morales, Gabriel Rodríguez Arriaga, Hugo Medina Rodríguez, Gabriel Blas Bastida y Álvaro Figueroa Santiago.

La detención se estos 11 smeitas se une a la de Miguel Márquez Ríos, detenido hace seis meses y recluido en el penal de San Miguel, en el estado de Puebla.

Está claro que la burguesía y su gobierno están muy nerviosos ante el hecho de que a pesar de todo el tiempo que ha pasado desde que fue tomada LyFC por la policía federal para tratar de sepultar con ello a uno de los sindicatos con la mayor trayectoria de lucha a lo largo de nuestra historia, dicho objetivo no se ha logrado. A pesar de lo duro y lo prolongado que ha sido esta lucha, el SME está ahí con aproximadamente 16 mil trabajadores que aun no se han liquidado pese a todas las presione y gozando aún con un significativo apoyo cotidiano de parte de miles activista del movimiento obrero, estudiantil, de Morena y de militantes de base de PRD, así como de un sinfín de más organizaciones sociales de izquierda; todo ello además de que los electricistas cuentan aún con importantes simpatías entre las masas desposeídas de nuestro país.

Por la fuerza que aún representa, y ante el hecho de que AMLO y Morena han levantado la bandera por la creación de una nueva empresa pública que proporcione el servicio eléctrico a la zona metropolitana del DF (incluso de ganar la izquierda con Encinas al frente las elecciones del 3 de julio por el gobierno del Estado de México existe la propuesta de que se crearía una empresa pública que prestaría sus servicios a dicha entidad), FeCal teme a la potencial reactivación del movimiento electricista en el marco de las elecciones del 2011 y del 2012.

Elementos como los antes descritos, y ante un contexto de importante polarización social, nos permiten ratificar la idea de que el golpe recibido por el SME y la industria eléctrica, el funesto sabadazo del 10 de octubre del 2009, puede ser revertido; todo está en pasar a la ofensiva abandonando cualquier ilusión en la negociaciones con el régimen o en la vía legal como únicos caminos posibles y al margen de la acción organizada con el conjunto de la clase obrera.

Lamentablemente el gobierno de Marcelo Ebrard ha colaborado con el régimen deteniendo a los 11 electricistas para, acto seguido, en coordinación con la PGR, montar la averiguación previa en la que se basó el juez Jacinto Ramos Castillejos para dictar la orden de aprensión. Marcelo Ebrard se equivoca si piensa que el camino a seguir es ceder a las presiones de los medios de comunicación, los cuales lanzaron una estridente campaña exigiéndole al gobierno capitalino mano dura contra el SME. Nada más lejano a la realidad, los millones de trabajadores del DF que votaron por él en 2006 lo hicieron para ponerlo al frente del gobierno capitalino con el objetivo de que aplicara una política de izquierda en beneficio de los desposeídos y no para hacerle el trabajo sucio de la burguesía. Marcelo Ebrad tiene que dar marcha atrás y emplear todos los medios del gobierno capitalino, tanto políticos como materiales, para lograr la libertad inmediata e incondicional de los electricistas detenidos.

La recuperación la fuente de empleo, la defensa de los derechos sindicales y frenar la política antiobrera de FeCal, demandan una ofensiva unificada de los sindicatos, el PRD, PT, Cv y Morena, organizando movilizaciones e impulsando una huelga general de 24 horas. Éste es el camino que deben adoptar el SME y Martín Esparza para defender los derechos de los electricistas y para lograr la libertad inmediata de todos sus presos políticos.


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